Más de medio centenar de casas de cultivos protegidos de
hortalizas que sufrieron daños cuando el huracán Ike en la provincia
de Ciego de Ávila, están de nuevo en producción.
Pedro Manuel Díaz González, especialista de la Agricultura en el
territorio, informó que el proyecto de recuperación ascendió a más
de 100 mil pesos en moneda convertible entre las empresas agrícolas
y el sector cooperativo y campesino.
Los trabajos incluyeron el montaje de techos, mallas laterales,
sistemas de riego de agua y estructuras metálicas afectados por el
meteoro.
Ahora los esfuerzos se concentran en el rescate de otras 30
unidades que resultaron destruidas cuando el fenómeno meteorológico,
con las cuales Ciego de Ávila completará 308 instalaciones de ese
tipo, destinadas en lo esencial a abastecer el mercado de frontera.
No obstante los perjuicios ciclónicos de Ike en el 2009, la
provincia produjo mil 956 toneladas de hortalizas en cultivos
preservados de tomate, pimiento, pepino melón y sandía, con
significativo ahorro en la sustitución de importaciones.
Díaz González puntualizó que una tonelada de ají cuesta mil 200
dólares en el exterior, mientras las restantes hortalizas rondan los
mil pesos en moneda libremente convertible.
Rolando Macías, subdelegado de la Agricultura, subrayó que los
ingresos que aportan esos centros se invierten en sus arreglos y
también en otros programas prioritarios en la producción de
alimentos para la población.
Las casas de cultivos que estaban dispersas se unifican para
facilitar mejor aprovechamiento del transporte en cada cosecha,
afirmó.
Agregó que Ciego de Ávila fue la pionera en emplear esta
tecnología, que permite el riego de agua localizado junto al
fertilizante y aporta vegetales durante todo el año.