Contra el Aedes, la negligencia no tiene cabida

Jorge Luis Merencio Cautín

GUANTÁNAMO.— La existencia de 34 manzanas infestadas, de ellas 17 con índices elevadísimos de entre uno y cinco enteros, denota lo mucho que resta por hacer en este municipio en su batida multisectorial y comunitaria contra el mosquito Aedes aegypti, trasmisor de enfermedades mortales como el dengue.

Si infestaciones superiores a 0.5 se consideran altas, qué decir entonces de esos cuadrantes que exhiben tan inusitada presencia de focos. Es de imaginar que sus pobladores están bajo el asedio de verdaderos enjambres del vector.

Cómo es posible que tantas familias no perciban el peligro al que se exponen, después de años de enfrentamiento al Aedes.

Datos suministrados por el Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, corroboran que alrededor del 80 % de los focos siguen detectándose en viviendas.

La mayor cantidad de hospederos se ha revelado en tanques bajos y elevados y otros depósitos como botellas, pomos, vasos espirituales y gavetas de refrigeradores, es decir, en sitios donde pueden preverse, y eliminarse, con la simple realización del autofocal por la familia.

No hay que ser experto en el tema para inferir que el alto índice de infestación presente en las referidas áreas incrementa el peligro potencial de surgimiento de enfermedades.

Las manzanas infestadas, de hecho, pudieran echar por la borda el colosal esfuerzo que realiza la provincia, y en especial el municipio cabecera, para erradicar tan dañino enemigo, con la erogación, además, de cuantiosos recursos económicos.

Para evitar que aquello suceda en esos espacios se ha diseñado una estrategia especial de combate, en la cual alcanzan protagonismo los trabajadores de Salud Pública, Comunales, las organizaciones políticas y de masas, Trabajadores Sociales y los delegados de circunscripción, entre otras fuerzas.

Hoy Consejos Populares como Norte-Los Cocos-Confluentes están prácticamente saneados, sin reporte del mosquito, pero otros como Sur Isleta (0.14), Sur Hospital y San Justo (ambos con 0.10) mantienen alta presencia del vector y son los responsables de albergar la mayoría de las manzanas más focalizadas.

En Guantánamo no queda otra opción que intensificar el esfuerzo en marcha por la extinción total del Aedes y actuar con severidad contra los negligentes, que no solo ponen en riesgo a su familia, sino también a toda una comunidad.

 

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