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Frío, pero con eficiencia
YUDY CASTRO MORALES
Fue un golpe de frío lo que recibí al entrar en aquella cámara.
Al salir, otro impacto térmico, esta vez, de calor. Algo similar le
ocurre a los alimentos almacenados en los frigoríficos, pero con la
diferencia de que las variaciones de temperatura pueden dañar
significativamente su calidad.
La constante
apertura de las cámaras para la recepción y extracción de productos
aumenta el consumo de energía.
Existe una norma cubana que establece los requisitos para la
conservación de cada producto, así como los grados centígrados con
que deben llegar a las cámaras de congelación y refrigeración. De
violarse dichos parámetros, las consecuencias influirían tanto en la
calidad como en el consumo energético de la instalación.
Irregularidades de esta índole persisten en instalaciones
frigoríficas del país, unido a otras deficiencias.
ESCAPES DE FRÍO
Sin hablar de medidas coyunturales ante la contingencia
energética, la Empresa Nacional de Frigoríficos (ENFRIGO) siempre
trabaja en función de mantener altos niveles de eficiencia, lo cual
significa menor consumo y mejores prestaciones.
La falta de
personal capacitado puede provocar derroches, mantenimientos
deficitarios e, incluso, accidentes.
Pero algunas transgresiones por parte de los clientes, la
carencia de personal capacitado y el envejecimiento tecnológico
abren grietas por donde escapan el frío y los kilowatt.
Dentro de los factores internos que afectan el ahorro de energía
eléctrica, Francisco González, subdirector técnico de ENFRIGO,
señala el mal estado del aislamiento en paredes, techos, tuberías y
tanques, así como la falta de hermeticidad en las puertas, y
problemas en la impermeabilización.
Asimismo enfatiza en el incumplimiento de los horarios de entrega
y recepción de mercancías —de 8:00 a.m. a 1:00 p.m. en cámaras de
congelación y hasta las 3:00 p.m. en las de refrigeración—; el
almacenamiento de productos descongelados como cerdos y pollos,
además del bajo por ciento de utilización de la capacidad en cámara.
Dijo que, "aún falta mucho por avanzar en la reparación del
aislamiento y la sustitución de puertas para atenuar las
deficiencias".
González retomó el déficit de la fuerza calificada. "Desde la
década del 80 no recibimos un graduado universitario y los técnicos
son muy fluctuantes, debido a la insuficiente remuneración económica
y las condiciones de peligrosidad", expresó.
CRITERIOS AUTORIZADOS
Oscar Hernández, subdirector de Aplicaciones Ingenieras en el
Instituto de Refrigeración y Climatización (IRC), afirma que los
elementos más influyentes en el gasto energético son los
relacionados con las estructuras aislantes en las edificaciones y la
manipulación de los productos.
A estas causas agrega la ausencia en el país de una cadena
frigorífica capaz de brindar un tratamiento térmico sostenido a los
alimentos, así como la recepción de productos agrícolas sin
beneficiar.
Para atenuar estas deficiencias, el Departamento de Uso Racional
de la Energía, ENFRIGO y el IRC valoran la confección de un
documento normativo para la operación de estos almacenes, que
incluirá sanciones para quienes lo infrinjan.
Pero el IRC cuenta hoy con un plan de instrucciones para realizar
trabajos de revisión diarios y mantenimientos parciales, cuya
aplicación sistemática disminuiría los gastos energéticos y
alargaría la vida útil de los equipos.
AHORROS PALPABLES
Entre las unidades favorecidas con el programa de rehabilitación
emprendido por ENFRIGO sobresale el frigorífico de Ciego de Ávila,
declarado de referencia nacional el pasado 25 de diciembre.
Mientras, los establecimientos 305, de Playa, y 301, de Boyeros,
también muestran resultados notables.
Jorge Galarraga, jefe técnico del frigorífico de Playa, rememora
la instalación de tres compresores de tornillo, lo que permitió un
ahorro de un 30%.
Según Eloy Bertot, la unidad de Boyeros, ahorra 90 MW h gracias a
la reanimación del equipamiento.
Mientras Manuel Figueroa, encargado comercial, asegura que "pese
a lo estricto de los planes de consumo, la prioridad de los
frigoríficos es cumplir con su función social, y por ningún motivo
puede perjudicarse la conservación de los productos". |