La Agencia Federal de
Supervisión Aérea (AFSA) es un completo desorden por la
irresponsabilidad, el nepotismo, y hasta discriminación racial de
sus directivos, alertó la televisora estadounidense CNN.
Según una investigación de la cadena noticiosa, el departamento
responsable de colocar guardias de seguridad en aviones
norteamericanos está colapsando debido a una variedad de
irregularidades.
Entrevistas con varios alguaciles aéreos escudados en el
anonimato evidenciaron que muchos agentes secretos en vuelos
comerciales se dedican a vigilar riñas domésticas en lugar de
sospechosos de terrorismo.
Además, de acuerdo con las fuentes, directivos de la AFSA se
dedican a intimidar a sus empleados y sus decisiones en muchos casos
adolecen de favoritismo o de discriminación por género o raza.
Después del incidente de diciembre pasado cuando un nigeriano
intentó hacer explotar un avión sobre Detroit, muchos críticos de la
Casa Blanca han pedido clausurar la AFSA o al menos someterla a una
intensa revisión.
Sin embargo, el presidente Barack Obama pidió esta semana al
Congreso un monto adicional de 85 millones de dólares para reforzar
el programa de los conocidos en Estados Unidos como Air Marshals.
Esta agencia en realidad surgió en 1970 pero fue reactivada
ampliamente durante el mandato del presidente George W. Bush después
del ataque del Septiembre 11, en 2001.
Se desconoce el número exacto de Air Marshals activos en Estados
Unidos, se presume sean cuatro mil, y como son agentes secretos
tampoco se sabe jamás en que vuelo partirán para hacer su labor de
custodia.