Los gobiernos de Norteamérica acordaron poner fin a medidas
establecidas en Estados Unidos en el contexto de la crisis
económica, que desfavorecían a Canadá, informaron fuentes oficiales.
Fue eliminada la cláusula Buy American (compre productos
estadounidenses) mediante la cual los nacionales del país donde
estallara la crisis se vieron obligados a adquirir en determinados
casos, productos solo nacionales para favorecer sus mercados.
Canadá destacó que esta disposición, contenida en la ley de
estímulos económicos promovida por el presidente, Barack Obama,
obligaba a usar materiales nacionales en todos los trabajos de
infraestructura financiados por el gobierno federal.
Con lo acordado, Ottawa dará a los proveedores estadounidenses
acceso a contratos de construcción en todas sus provincias y
territorios, anunció el ministro de Comercio Exterior, Peter Van
Loan.
A cambio, Washington dará a los proveedores canadienses acceso a
una serie de contratos de obras públicas, agregó el funcionario.
Los resultados de las negociaciones fueron obtenidos la víspera,
cuando el ministro de industria Tony Clement, explicó ante el
Parlamento de Canadá el acuerdo, aunque entonces no dio detalles a
la prensa.
Fue discutido solamente lo referente al plan de estímulo, y no a
futuras disposiciones en las que podría aplicarse la cláusula Buy
Américan a otro tipo de productos, destacaron las partes.
La medida tomada por la Casa Blanca, que ganó repulsas de su
vecino del norte meses atrás, tuvo sus causas en la crisis
financiera que comenzó en ese país a finales de 2007, justamente en
el sector de la construcción de viviendas.