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El Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América
Latina y El Caribe buscará la forma de fortalecer la economía de los
pueblos originarios de Bolivia, precisó hoy una fuente oficial.
El secretario de esa institución, el afroboliviano Mateo
Martínez, destacó que la economía indígena tiene principios
distintos a la avaricia y propende a la pervivencia, a la recreación
en el entorno de un equilibrio autosustentable.
En la economía indígena, se considera a la naturaleza como ser
vivo, los humanos son parte de ella, hay recursos como tierra, agua,
minerales y vida vegetal que no admiten comercio y no se plantea el
crecimiento económico, sino el equilibrio, aclaró.
La producción se destina principalmente al consumo propio
(economía de subsistencia), señaló al señalar que la propiedad
colectiva es un valor fundamental y la finalidad de la producción es
la calidad de vida, no la ganancia.
Desde la perspectiva del Fondo Indígena, Bolivia se encuentra en
una etapa de transición, desde esa lógica nacional, toca ir a los
departamentos, a las regiones, a las comunidades, adelantó el
funcionario.
La víspera, el gobierno de España firmó hoy un acuerdo con el de
Bolivia y el Fondo Indígena para apoyar con 300 mil euros (poco más
de 412 mil dólares) un programa de fortalecimiento institucional de
organizaciones indígenas bolivianas.
Con esta aportación se financiará la tercera fase de un plan de
apoyo a las políticas públicas inclusivas e interculturales que
desarrolla en la nación andina el Fondo para el Desarrollo de los
Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe.
El convenio fue suscrito por el embajador de España aquí, Ramón
Santos; el canciller boliviano, David Choquehuanca; el secretario
técnico del fondo, Mateo Martínez, y representantes del llamado
Pacto de Unidad-Coordinadora de Organizaciones Indígenas de Bolivia
(Coincabol).