Es
el ajedrez un juego de estrategia, en el que se lucha por alcanzar
la posición de Jaque Mate o el abandono del rival, pero otro
resultado válido es el de empate o tablas.
Al genial campeón mundial norteamericano Robert Fischer,
considerado polémicamente como el ajedrecista del siglo XX, se le
atribuye la siguiente frase: "Pienso que es casi definitivo que el
juego es tablas teóricamente". Y es que al iniciarse la partida,
blancas y negras tienen fuerzas iguales, con idéntica colocación; la
diferencia es la salida, que aunque supone que las blancas marquen
el ritmo de las acciones, es discutible, por ejemplo, contra 1.e4,
las negras tienen al menos, —descontando la simétrica 1¼
e5— tres defensas clásicas: Siciliana (1...c5), Francesa (1¼
e6) y Caro Kan (1¼ c6), así que el rango
de elección también es alto para el segundo jugador.
Refiriéndose a lo que debe hacer un ajedrecista en el tablero
escribió el afamado GM alemán Robert Hubner, participante de uno de
nuestros torneos Capablanca: "La base de la actuación siempre será
un exacto análisis y valorización de la posición". Por ello se
producen tantas tablas en los torneos, sobre todo cuando la fuerza
de los maestros es muy pareja y el nivel técnico alto.
El cubano Leinier Domínguez (un triunfo, un revés y 11 tablas) en
el recién finalizado evento disputado en la ciudad de Wijk aan Zee,
Holanda, no hizo ni una de las llamadas tablas rápidas de salón, su
partida más corta fue precisamente la primera, ante el cuarto ELO
del mundo, Vladimir Kramnik, en 23 jugadas, en una posición ya
simplificada, pero sus otros empates ocurrieron en medio de
enrevesadas complicaciones o intentando imponer su ventaja: con
Viswanathan Anand, en 77, y ante el norteamericano Hikaru Nakamura,
en 70. El propio Anand, actual campeón mundial, si bien no perdió
una partida, solo consiguió dos victorias en la justa.
Mejorar la técnica para materializar las ventajas, ampliar el
repertorio de aperturas y defensas a fin de ser menos previsible
para sus oponentes, fortalecer el físico para afrontar la dura lucha
de los torneos, podrían ser criterios a valorar sobre la actuación
de Leinier, pero su combatividad en este torneo quedó muy bien
demostrada.