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Con el esfuerzo de todos
Santiago revitaliza el deporte
ARIEL B. COYA
Santiago de Cuba ha decidido impulsar a toda costa el desarrollo
del deporte. En medio de una época tan convulsa como la actual, en
la que la crisis envuelve al mundo de confín a confín, quizá parezca
descabellado, pero es una gesta formidable. Tan fabulosa como
necesaria. Sobre todo si se traslada la experiencia de su empeño a
otros sectores.
La
recuperación de varias piscinas ha representado uno de los notables
logros de la provincia.
No conforme con rescatar del deterioro sus escenarios deportivos
dedicados al alto rendimiento, la provincia se ha empleado en crear
nuevas instalaciones, allí donde poco o nada existía, para extender
el ejercicio y la recreación a las comunidades, que es donde bullen,
en definitiva, la masividad y el talento.
La realidad no miente. Santiago ha obrado un sortilegio verídico.
El entusiasmo ha vencido al abandono, el esfuerzo a la escasez, la
perseverancia a las inconveniencias.
El
deporte santiaguero aspira a trepar aún más alto.
Únicamente mediante esa fórmula, y a despecho de las dificultades
que todavía hoy padece el territorio con el abasto de agua, se ha
conseguido poner en funcionamiento una piscina en Contramaestre y
otra en Palma Soriano, las del Fajardo y la EIDE, y la del complejo
deportivo Antonio Maceo.
Enclavada en el reparto Sueño, esta última estuvo en desuso
durante 12 años. Sin una gota de agua, llegó a ser una auténtica
ruina. Hasta que los trabajadores del INDER le fueron encima y
lograron recuperarla, no sin superar antes varias complicaciones.
Como relata el director de Deportes, Eloy Oliveros, para sacarla
adelante fue necesario recabar el apoyo de varios organismos para
asegurar el suministro de agua y sustituir los árboles cuyas hojas
contaminaban el interior de la alberca.
No lejos de allí, también resurgió el gimnasio de lucha, para el
que se acondicionaron dos colchones con la goma desechada en una
fábrica de calzado, mientras el tabloncillo fue el que se retiró de
la EIDE. Tabla a tabla lo trasladaron los mismos profesores que hoy
instruyen a unos 40 muchachos en cada detalle de los estilos libre y
grecorromano. Antes que ello fuera posible, los entrenamientos se
consumaban sobre la hierba.
La
reparación capital de la EIDE constituyó una hazaña constructiva.
Bastó que se crearan las condiciones propicias para asegurar el
despegue de una disciplina que, en palabras del entrenador José
Manuel Berenguer, estaba por debajo de sus potencialidades reales en
la provincia. Y los resultados no tardaron en llegar. Nada más en el
último año, los luchadores indómitos obtuvieron el segundo lugar
integral en el Campeonato Nacional y la posición cimera en los
Juegos Escolares.
NACEN OTRAS INSTALACIONES
La misma voluntad creadora se expandió por doquier y en el barrio
de San Pedrito floreció un terreno de béisbol sobre lo que antes era
un campo baldío sembrado de piedras y malezas. Como allí otro bonito
diamante se erigió en el complejo 30 de Noviembre, al pie de la
montaña, junto a varias canchas asfaltadas de baloncesto, voleibol y
balonmano, para mudar un paisaje que antes languidecía como
vertedero de basura y escombros. Tal fue el mérito de los
trabajadores que lo concibieron y aprendieron, de paso, a tomarle
amor a su obra.
Gracias
a esta labor de rescate, la lucha ha mejorado su rendimiento.
Ni qué decir entonces de lo realizado en el distrito Abel
Santamaría, donde un combinado deportivo emergió, tras el tremendo
movimiento de tierra que se hizo para sepultar la insalubridad de un
humedal. De modo que hoy sus vecinos se ufanan de poder practicar
allí hasta ocho deportes, entre béisbol, fútbol, hockey, atletismo,
voleibol, baloncesto y bádminton.
Y eso, cuando todavía nos falta referirnos a la reparación
capital de la EIDE Capitán Orestes Acosta, que impacta por su
belleza, recortada contra los macizos montañosos que circundan al
poblado de El Caney. Tras un lustro de enconado trabajo, esta
pequeña ciudad que involucra unas 1 500 capacidades para la práctica
de 32 deportes, no solo cristalizó una verdadera hazaña
constructiva, sino que apuntaló el deseo que abriga el territorio de
afincarse de una vez y por todas como la segunda potencia deportiva
del país en los próximos Juegos Escolares.
No se confundan: Por historia y por peso, la provincia ha sido
cuna de héroes y campeones. De ahí que, sin importar las muchas
otras proezas que pueda enfrentar, uno de los retos fundamentales
sea ese: conservar todo esto durante muchos años. Para que el pueblo
pueda seguir disfrutando sus beneficios. |