Cuba abogó hoy, en la Organización de Naciones Unidas (ONU), por
la solidaridad con los países más necesitados del mundo y la
promoción de sociedades más justas y humanas dentro de cada Estado.
Pedro Núñez Mosquera, representante permanente de la Isla en la
ONU, instó a las sociedades a que garanticen una distribución más
equitativa de la riqueza nacional, para evitar terminen en las arcas
de las corporaciones transnacionales y los grandes bancos del Norte.
El diplomático denunció que la injusticia y exclusión enraizadas
por el actual orden internacional impactan cada vez más en la
marginación de una parte importante de las naciones del Sur, informó
la agencia de noticias Prensa Latina.
Sostuvo que las políticas neoliberales provocan que el hambre, la
pobreza extrema, el analfabetismo, la insalubridad y la muerte
prematura sigan como una constante en un importante número de
países, situación agravada por la crisis económica global, generada
en los grandes centros de poder.
Solo habrá avances en la integración social -sentenció-, si las
naciones poderosas cumplen con su compromiso de aportar el 0,7 por
ciento de su Producto Interno Bruto para la ayuda oficial al
desarrollo.
Núñez Mosquera planteó que los países subdesarrollados utilizan
la quinta parte de sus exportaciones para pagar los servicios de una
deuda externa que tanta veces han abonado.
Aseguró que las naciones industrializadas cuentan con los
recursos para asistir al desarrollo de los pueblos tercermundistas,
pero falta la voluntad política para hacerlo, con lo que perpetúan
la inequidad y exclusión social.