El Ministerio de la Agricultura (MINAG) aprobó en la provincia de
Matanzas ocho mil solicitudes de tierras ociosas, que abarcan 88 mil
hectáreas para fomentar cultivos varios y ganadería.
Las extensiones puestas en explotación en el año 2009 aportaron
unas 10 mil toneladas de viandas, granos y hortalizas y más de tres
millones de litros de leche.
Aún restan 494 solicitudes por analizar y siguen disponibles
alrededor de 58 mil hectáreas, mientras que 677 solicitudes fueron
denegadas por incumplir requisitos legales, informó Ángel Fernando
Fernández, subdelegado del MINAG.
Añadió que se revisan todos los expedientes, pues en algunos
casos se detectaron irregularidades, como entrega de áreas a
personas que no laboran la tierra, incumplimientos de regulaciones
vigentes y falta de medición de las extensiones, algunas de las
cuales motivaron la aplicación de sanciones a funcionarios
involucrados.
Entre los municipios donde más áreas ociosas se han otorgado
destaca Jagüey Grande, en el sur de la provincia, con mil 378
expedientes. Otros son Colón y Cárdenas.
Entre los requisitos para recibir tierras en usufructo aparece la
obligatoriedad de estar laborando las extensiones que ya poseen,
aplicable a personas jurídicas, tales como cooperativas o empresas
estatales, o naturales, en el caso de campesinos que solicitan
ampliación de sus áreas.
En general se especifica estar en disposición de trabajar
personalmente la tierra, cumplir los convenios que se establezcan y
mostrar avales de correcta moralidad.
Aspecto de suma importancia es la capacitación científico-
técnica de quienes se suman a la agricultura sustentable.
Se trata de la documentación teórica y la adquisición de
habilidades prácticas en laboreo mínimo de suelos, tracción animal,
preparación y uso de fertilizantes orgánicos y aplicación de medios
biológicos de control sanitario.
Tales aspectos cuentan con la contribución de especialistas de
variadas entidades científico- técnicas radicadas en Matanzas, entre
las que destacan laboratorios de sanidad vegetal, y centros
reproductores de entomófagos y entomopatógenos.
También realizan aportes en medicina veterinaria y estaciones
investigativas como Indio Hatuey, especializada en pastos, forrajes
y tecnologías pecuarias, Frutales de Jagüey Grande, caña de azúcar,
de Jovellanos, y forestales de Itabo, en Martí.
Las personas naturales que se incorporan a la producción
agropecuaria se afilian a cooperativas de créditos y servicios de la
Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, donde se benefician
con las experiencias de otros asociados de larga trayectoria y
resultados, indicó Ángel Pérez, presidente de esa organización
social en Matanzas.
La tierra cultivada en Cuba disminuyó 33 por ciento entre los
años 1998 y 2007. La entrega en usufructo de tierras ociosas a
quienes estén en condiciones de ponerlas a producir de inmediato fue
anunciada por el presidente Raúl Castro en su discurso del 11 de
julio de 2008.