La producción lechera cubana creció en unos 65 millones de litros
y permitió ahorrar alrededor de siete mil toneladas del producto en
polvo el pasado año, resultado que descansó fundamentalmente en
hombros campesinos.
Noelio Díaz Fernández, director general de la Unión Láctea, en
declaraciones a la AIN destacó la determinante influencia campesina
liderada por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños en el
crecimiento lechero, respuesta concreta al reclamo de la economía
cubana frente a la crisis mundial.
Invitado al balance anual de la Empresa de Productos Lácteos de
la provincia de Guantánamo, Díaz Fernández comentó el ascenso que
acusa la producción lechera en el último cuatrienio, comportamiento
extensivo al 2010 como única respuesta a las indicaciones del
presidente Raúl Castro ante el Parlamento cubano en la sesión final
del pasado año.
Díaz Fernández señaló a Guantánamo, con Holguín y Las Tunas,
entre las mejores empresas lácteas del 2009, cuando el territorio
más oriental de Cuba sobrecumplió sus producciones mercantiles y
físicas.
En esa etapa Guantánamo mantuvo una espiral ascendente de sus
líneas destinadas a satisfacer la canasta básica, merienda escolar,
consumo social y las cadenas comercializadoras, que incluyen, entre
unos 15 surtidos, yogur, queso y mantequilla.
Luis Gournalusse Pagán, director Empresa Láctea Guantánamo,
expresó, al margen lauros, insatisfacción con el acopio de leche
fluida, entrega a la industria incumplida por el Ministerio de la
Agricultura, suministrador del producto junto con el sector
campesino.