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Avi Shlaim, profesor judío de la Universidad de Oxford, acusó hoy al
ex primer ministro británico Tony Blair de complicidad silenciosa en
los crímenes de Israel contra el pueblo palestino.
Shlaim, quien enseña relaciones internacionales en la casa de
altos estudios, afirmó que el establishment israelí siente un gran
aprecio por Blair, porque niega al igual que ellos la creación de un
Estado palestino.
Precisó que el ex primer ministro británico fracasó en su papel
de enviado especial para la paz en el Medio Oriente, debido a sus
propias limitaciones y a su incapacidad de comprender que lo
fundamental en este trágico conflicto no es la seguridad israelí,
sino el reconocimiento de los derechos nacionales palestinos.
El conflicto israelo-palestino no es posible resolverlo sin poner
fin a la ocupación. La solución de dos Estados goza de consenso
internacional, pero Israel la rechaza y Blair es incapaz de
desaprobar lo que dicen sus amigos, precisó el académico judío.
Según el profesor, uno de los argumentos utilizados por Blair
para justificar la invasión a Iraq fue que ayudaría a llevar la
justicia a los palestinos, algo que en realidad no ocurrió porque
ésta es sólo una arista de la desastrosa política británica hacia el
Medio Oriente.
Subrayó que el mismo día que Blair dimitió como jefe de gobierno,
fue nombrado enviado especial a la región en representación del
cuarteto Estados Unidos-Unión Europea-Rusia-ONU, gracias a la
presión ejercida por el ex presidente George Bush y en
reconocimiento al partidismo pro-israelí del ex primer ministro
británico.
En su artículo, publicado hoy por el diario The Guardian, el
historiador Avi Shlaim se pregunta qué ha hecho Blair por promover
la paz en la región, a más de un año de que Israel lanzara el
salvaje ataque contra Gaza el 27 de diciembre de 2008, y los
palestinos continúen viviendo al borde de un desastre humanitario.
Shlaim recordó que el gobierno británico no participó en la
votación realizada en Naciones Unidas, donde se condenó y se criticó
fuertemente la decisión deliberada de Israel de poner fin al alto el
fuego y bombardear la Franja de Gaza, dejando una estela de muerte,
destrucción y sufrimiento humano.