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Combatir la inseguridad, la corrupción y la pobreza son hoy los
principales retos del presidente que resulte electo en los comicios
del próximo 7 de febrero en Costa Rica.
Nueve candidatos aspiran a la primera magistratura, pero sólo
tres despuntan en las encuestas: Laura Chinchilla, del gobernante
Partido de Liberación Nacional (PLN); Otto Guevara, del Movimiento
Libertario, y Ottón Solís, de Acción Ciudadana.
Quien gane la silla presidencial tendrá ante sí el gran desafío
de reducir los índices de violencia, incrementados en 25 por ciento
durante el actual gobierno de Oscar Arias.
En este país centroamericano, otrora caracterizado por ser
relativamente seguro, la cantidad de homicidios por cada 100 mil
habitantes pasó de 7,5 a 10, según datos del Organismo de
Investigación Judicial.
La situación se deterioró al punto de que la inseguridad y su
actual compañero inseparable, el tráfico y consumo de drogas,
marchan a la cabeza de las preocupaciones de los ciudadanos.
Las promesas de campaña para resolver el flagelo van desde la
mano dura contra la delincuencia, hasta la graduación de más
policías, el incremento de las condenas y la creación de nuevos
centros penitenciarios.
Sin embargo, expertos coinciden en que el abordaje del problema
no pasa por hacer más severas las penas, sino por una acción
integral en varios frentes, donde se incluya la reducción de la
pobreza y la creación de más fuentes de trabajo.
El año pasado el Producto Interno Bruto registró una caída del
1,3 por ciento y el desempleo se elevó del 4,9 al 7,8 por ciento de
la población económicamente activa.
Frente a esta situación las opciones propuestas por los dos
primeros candidatos son poco esperanzadoras: Chinchilla apuesta por
la continuidad de las políticas del actual gobierno y Guevara habla
de dolarizar la economía y reducir el Estado.
Solís, el aspirante de la centro izquierda, aboga por una reforma
fiscal para mejorar los ingresos, el fortalecimiento a las entidades
estatales y el retorno a los subsidios para los agricultores.
Este candidato, a quien encuestas ubican en tercer puesto, ha
centrado su campaña en la lucha contra la corrupción, tras sonados
escándalos en el actual gobierno y otros que involucran a los ex
presidentes Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez.
A cuatro días de los comicios, un sondeo de la firme Unimer
señala como favorita a la candidata del PLN, con 41,9 por ciento de
las intenciones de voto, seguida por Guevara, con 22,9, y Solís, con
19,9.
Este es el último sondeo previo a la contienda, a la que están
convocados dos millones 800 mil costarricenses para elegir al
presidente, dos vicepresidentes, 57 diputados y 495 miembros de los
concejos municipales.