Pese a sólo conseguir un triunfo, el cubano Leinier Domínguez se
ratificó en la élite del ajedrez mundial con el noveno puesto en el
torneo holandés de Corus.
Domínguez, el mejor jugador latinoamericano de la actualidad,
logró 6,5 puntos de 13 posibles ante la flor y nata del deporte
ciencia, encabezada por el noruego Magnus Carlsen, líder del
ranking.
Un total de 11 tablas y un solitario revés entre 14 jugadores no
constituye un mal resultado para el antillano, que adicionó 1,3
unidades a su coeficiente de dos mil 712 Elo.
Aunque es cierto que ante rivales de menos nivel el ídolo de
Güines sólo consiguió tres rayas de cinco, a excepción del revés
ante Carlsen, Domínguez llegó a tener contra las cuerdas al indio
Viswanathan Anand, actual titular del orbe, y al estadounidense de
origen japonés Hikaru Nakamura, el mejor hombre de América con sus
dos mil 734 puntos de Elo.
Además luchó de tú a tú ante el ruso Vladimir Kramnik, ex monarca
universal, los ucranianos Vassily Ivanchuk, octavo del ranking, y
Sergey Karjakin, monarca defensor y 21 del orbe.
En esta oportunidad el cubano, de 26 años, no pudo repetir lo
alcanzado en el 2009, cuando terminó en el quinto escaño igualado
con Carlsen, ambos con siete unidades.
También quedó por debajo de las tres victorias logradas frente al
ruso Alexander Morozevich, el armenio Levon Aronian y el holandés
Daniel Stellwagen.
Igual que en la pasada edición, el caribeño, campeón mundial de
partidas rápidas en Almaty-2008, cayó ante el noruego, su bestia
negra, quien lo ha derrotado en cinco ocasiones y entablado en
cinco.
Contra Domínguez volvió a conspirar la falta de personas que lo
ayuden en las tensas jornadas del primer Grand Slam de la temporada,
para tratar al menos de igualar la actuación de su compatriota Jesús
Nogueiras, cuarto en 1987.
Su adversario más enconado, Carlsen, impuso su singular clase
para conquistar la lid, con siete puntos, media unidad ventaja sobre
Kramnik y el letón nacionalizado español Alexei Shirov, y
reafirmarse como el más serie candidato a ganar la corona mundial.
Carlsen, de 19 años, conquistó la justa por segunda vez, con un
balance de cinco éxitos, siete tablas y una derrota, ante Kramnik en
la novena jornada.
En el triunfo del nórdico, el cubano tuvo un rol importante
porque en la última ronda resistió la fuerte presión ejercida por el
español Shirov, quien sacrificó hasta dos piezas en pos de la
victoria y no pudo doblegar al antillano.
Aunque Domínguez no ha recibido una invitación oficial para las
lides de Linares o MTel de Sofía, sí tendrá muchísima actividad con
el equipo del búlgaro Veselin Topalov, quien lo invitó a formar
parte de su grupo de analistas, que preparan el match contra Anand
por la corona universal.
Antes intervendrá en el certamen francés de Amber, del 12 al 25
de marzo. Allí los jugadores se enfrentarán dos veces, primero con
25 minutos en el reloj y la otra partida será a la ciega, sin
observar el tablero.