Enriquecidos por la doble experiencia de compartir faenas con el
movimiento coral cubano y constatar la existencia de una vida
cultural que no sospechaban se despidieron de la isla los
integrantes del Choeur de la Montagne, agrupación procedente de la
ciudad canadiense de Beloiel, Quebec.
Tanto en opinión de su directora general Francine Lacroix como
del conductor Julien Prouly, resultaron estimulantes los conciertos
junto a Schola Cantorum Coralina, Vocal Leo y Ensemble Vocal Luna,
bajo la dirección de las maestras Alina Orraca, Corina Campos y
Sonia MacCormack, respectivamente.
La coral quebequense viajó a Cuba bajo los auspicios de la
organización Cuba-Canada Sports & Cultural Festivals, que encabezada
por Jonathan Watts durante las dos últimas décadas ha favorecido
intercambios en este campo.
A los visitantes también les impactó el conocimiento de la obra
de autores cubanos de música coral, en especial la del maestro
Roberto Valera, a quien tuvieron como invitado especial en sus
conciertos efectuados en el Oratorio San Felipe Neri y la Basílica
Menor de San Francisco de Asís.