Manuel Marrero, ministro cubano de Turismo, inauguró en Beijing,
el hotel Gran Meliá Shanghai, el cual calificó como un símbolo de la
amistad entre Cuba y China.
Marrero enfatizó la importancia del referido proyecto mixto para
el desarrollo de la colaboración bilateral, y expresó que la
materialización de este sueño, a pesar de los grandes obstáculos, se
debe al esfuerzo de los socios y de ambos gobiernos, reporta Prensa
Latina.
Señaló que la inauguración de la obra contribuye al
fortalecimiento de los vínculos de trabajo entre SUNTIME y Cubanacán,
empresas propietarias de la instalación, que ya se concentran en su
próximo objetivo: iniciar la construcción de un hotel, con similares
características, en La Habana.
El Ministro elogió la majestuosidad, la complejidad estética, y
la calidad de los servicios y facilidades que ofrece Gran Meliá
Shanghai, lo cual es resultado del empeño de muchos profesionales y
de la aplicación de las teorías ancestrales del feng shui, de gran
trascendencia china.
También refirió las costumbres y rica cultura de la nación
asiática, mezclada con la española y el auténtico sabor cubano, como
algunas de las sensaciones que disfrutarán los visitantes en este
hotel cinco estrellas de lujo, con 686 habitaciones, el cual
clasifica entre uno de los mejores de su tipo.
Marrero agradeció el respaldo de autoridades locales, el grupo
CITIC, los Bancos de Shanghai y EXIMBANK, la cadena española Sol
Meliá, del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, y el
presidente Raúl Castro.
La ceremonia contó con la presencia de funcionarios del gobierno
chino, representantes del cuerpo diplomático de España, Cuba y otros
países latinoamericanos, acreditados en China, y los presidentes del
Grupo Sol Meliá, SUNTIME y Cubanacán.