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El ministro cubano de turismo Manuel Marrero inauguró hoy el hotel
Gran Meliá Shanghai, el cual calificó de nuevo símbolo de la amistad
entre Cuba y China, que en septiembre próximo celebrarán 50 años de
relaciones diplomáticas.
Al resaltar la importancia de este proyecto mixto para el
desarrollo de la colaboración bilateral, señaló que su apertura
consolida una primera etapa en los vínculos de trabajo entre SUNTIME
y Cubanacan, que ya se concentran en su próximo objetivo, iniciar la
construcción de un hotel con similares características en la Ciudad
de La Habana.
Se han tenido que enfrentar grandes obstáculos, pero con el
esfuerzo de los socios y la voluntad de ambos gobiernos se hizo
realidad este sueño que hoy sintetizamos con la inauguración oficial
del Gran Melia Shanghai, añadió el titular al referirse a la
historia de esta edificación, la cual clasifica entre las mejores de
su tipo en el mundo, según precisó.
Añadió que la majestuosidad y complejidad estética, junto a las
facilidades y servicios que se ofrecen, son el resultado del empeño
de muchos profesionales y la aplicación de las teorías ancestrales
del feng shui, de gran trascendencia china.
Las costumbres y rica cultura de la nación asiática, mezclada con
la española y el auténtico sabor cubano son algunas de las
sensaciones que disfrutarán los visitantes en este hotel cinco
estrellas de lujo y 686 habitaciones, destacó.
Estamos seguros, dijo, que marcará una diferencia dentro de la
hotelería en Shanghai, no solo por su emblemático edificio y
decoración, sino también por su alto confort y servicio, como parte
de un producto del cual esta urbe, China, España y Cuba se sentirán
orgullosos.
Marrero agradeció a las autoridades locales, al grupo CITIC, a
los Bancos de Shanghai y EXIMBANK, a la cadena Sol Meliá y a los
gobiernos de Cuba y China, entre otras partes, por el respaldo que
hizo posible este logro.
Especial mención en ese sentido hizo al apoyo brindado desde el
inicio por el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, y el
presidente Raúl Castro, quien lo ofreció en todo momento, agregó.
Las ofertas del hotel, ubicado en el corazón de esa ciudad y con
una plantilla de 557 trabajadores, incluyen restaurantes chinos,
español, italiano y un acogedor bar cubano.
A la ceremonia asistieron Zhang En Di, vicealcalde de la zona de
Pudong, en Shanghai, Zhang Hua, directora del Departamento de
Organización del Partido Comunista de China en esa urbe, y la
embajadora designada en Cuba, Liu Yuging.
Estuvieron presentes también Carlos Blasco, embajador de España,
representantes del cuerpo diplomático latinoamericano acreditado en
esta nación, incluido el segundo jefe de la misión de la embajada de
Cuba en China, Mario Alzugaray, así como Gabriel Escarret,
presidente del Grupo Sol Meliá, y sus homólogos de SUNTIME, Yue
Shiron, y de Cubanacan, Luis Miguel Díaz.
Las dos últimas empresas comparten la propiedad del hotel.