Con la satisfacción del deber cumplido, regresó hoy a la Patria
el personal cubano que laboraba en Panamá en la Operación Milagro,
retorno motivado por la decisión unilateral del país istmeño de dar
por terminada la cooperación médica con la Isla.
Roberto González Martín, viceministro de Salud Pública, recibió a
los cooperantes en el aeropuerto internacional José Martí, de esta
capital, y declaró que la huella cubana permanece en los cerca de 50
mil panameños a los que se les devolvió la vista.
Una deuda queda -subrayó- en los cerca de 40 mil pacientes
pesquisados aún por sanar, que hubiesen sido operados, como parte de
la Operación Milagro.
Odalys González Peña, jefa de la Misión Médica cubana en el país
istmeño, manifestó la completa disposición del colectivo de
continuar su trabajo allí, y reiteró que su regreso se debe
únicamente a una decisión unilateral del Gobierno panameño.
Atrás quedaron las lágrimas de un pueblo muy preocupado que
acudió a despedirnos al aeropuerto, las llamadas fueron muchas,
también las muestras de agradecimiento, acotó.
La retinóloga González Peña expresó su disposición de cumplir
nuevas tareas en cualquier lugar del mundo, con el espíritu
solidario que caracteriza a los cubanos, de compartir lo que se
tienen y no de dar lo que les sobra.
Abrazos de despedida marcaron el regreso de estos hombres y
mujeres, que después de 10 meses en la Patria de Torrijos vuelven a
Cuba, portando el estandarte del internacionalismo y dispuestos a
devolver la luz donde algunos gobiernos prefieren imponer las
sombras.