El espíritu de cumplir prima en la ejecución de la zafra en
Guantánamo, tras 48 días de molienda, durante los cuales no todo
marchó sobre ruedas, si bien fue superado el plan de producción de
azúcar.
Luis Torres Iríbar, miembro del Comité Central del Partido
Comunista de Cuba y su primer secretario en la provincia, compartió
con directivos de la contienda una jornada de análisis, que
reconoció los cumplimientos de la zafra chica (del 16 al 31 de
diciembre últimos) y el programa de enero.
En esos resultados hay balance a favor de azúcar producida por
rendimiento -lo cual ahorra caña-, bajos costos de producción y una
tendencia a elevar la molida, parámetros contra los que atentan
escollos ocasionales.
Hasta la fecha, se produjeron seis mil 323 toneladas métricas de
azúcar, con 42 de sobrecumplimiento, cifra exigua frente a los
propósitos que rondaban las 300 y hoy son solo metas inalcanzadas
por roturas industriales y de la maquinaria agrícola, las cuales
pudieron evitarse con más previsión técnica.
Las justificaciones encontraron cerrado el paso ante el análisis
de asuntos agroindustriales que, resueltos a tiempo y de manera
previsible, garantizan la armonía de la zafra, algo imprescindible
durante febrero y marzo, los meses más decisivos en el ciclo
vegetativo de la gramínea.
Este bimestre es para moler alto y estable caña fresca y limpia,
subrayó Torres Iríbar, tras criticar debilidades de algunos cuadros
de la cadena agrícola e inspectores, entes pasivos ante roturas
técnicas, materia extraña y caña regada en los campos, cuando el
azúcar aumenta su cotización en el mercado mundial.
El dirigente político llamó al combate por cumplir con eficiencia
cada tarea y jornada, elevar los rendimientos industriales, defender
el estimado cañero, bajar los costos de producción y -en materia de
sobrecumplimiento- sumar tantas toneladas de azúcar como de megawats
de generación eléctrica.