Camagüey.— El daño
que producen los automóviles a edificaciones patrimoniales, fue uno
de los principales aspectos tratados por el arquitecto argentino
Luis Grossman, en el IV Simposio Nacional Desafíos en el Manejo y
Gestión de Ciudades.
Titular de la Dirección General del Centro Histórico de Buenos
Aires, Grossman presentó ejemplos del trabajo que se hace en su país
para evitar la entrada de carros particulares a la zona, y la
realización de pasos peatonales para que las personas puedan
apreciar la riqueza arquitectónica y cultural de la urbe.
Los vehículos pesados producen vibraciones que afectan las
construcciones antiguas e impiden por el tránsito continuo que se
disfruten a plenitud los valores de las ciudades.
José Rodríguez Barreras, director de la Oficina del Historiador
de la Ciudad de Camagüey (OHCC), informó de medidas que serán
aplicadas en breve en esta localidad, como la peatonalización de
calles y el aumento de las áreas de parqueo, para evitar que el
transporte urbano afecte el área declarada Patrimonio Cultural de la
Humanidad.
Agregó que, entre otros planes, está la construcción del paseo de
la calle Maceo, donde desaparecerán las aceras, cambiará el uso de
algunos edificios y otros serán remodelados.