A Peñate no se le ha muerto ni un cerdo

Al destete, un nuevo camino con buena parte del pienso elaborado localmente

Freddy Pérez Cabrera

VILLA CLARA.— La tarde en que Orelvis Peñate llegó a la finca con 210 puerquitos —ninguno de los cuales rebasaba los 33 días de nacido—, su papá Aniceto se puso las manos en la cabeza y exclamó: "¡Muchacho, qué has hecho, te volviste loco. De esos animales no va a quedar uno vivo!" En cambio, Mirta, la madre, acostumbrada a las osadías de su hijo, solo atinó a decir: "Déjalo, viejo, él sabe lo que hace".

Fotos del autorOrelvis Peñate fue pionero en iniciar esta modalidad y no se arrepiente.

Dos meses después, la vida le ha dado la razón al joven Peñate, iniciador en el país de los convenios de ceba al destete y miembro de la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Juan González, de Placetas.

Tras 35 días de estancia en sus aposentos, los 210 cerdos mantienen una vitalidad asombrosa, con un peso promedio entre las 105 y 110 libras, lo cual hace suponer que podrá cumplir su promesa de sacarlos con 100 kilos o más a los 150 días, y no a los 180, como estipula el compromiso.

Esta forma es la más beneficiosa, reconoce Onelvis, ya que al reducir el periodo de ceba puede duplicarse la entrega en el año; así él aspira a cumplir su meta y duplicar las 47 toneladas de carne tributadas durante el 2009.

La producción del llamado yogur de boniato o yuca ha traído muy buenos resultados a Peñate.

El estado también se beneficia porque hasta ahora la Empresa Porcina perdía el 22% de los puercos durante el periodo de cría, y con este nuevo procedimiento no se muere casi ninguno. Además, el país se ahorra casi el 30% por concepto de pienso que deja de importar, y esto es ganancia neta para todos, reconoce el destacado productor.

"Este nuevo procedimiento requiere de mucho esmero, sobre todo en los primeros días. Debemos hacerles una cama con paja de hierba para evitar resfriados, manejar con cuidado la alimentación; si tienen diarreas darles una papilla especial de arroz y plátano, en fin, que no podemos casi ni dormir", comenta Orelvis.

Ya después, cuando pasan el estrés inicial, resultan menos trabajosos, explica Peñate, quien reconoce el apoyo y la preparación recibidos desde la dirección de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en el municipio, en especial, la del médico veterinario José Ramírez, todo un especialista en la materia.

Acerca de los alimentos empleados, el joven campesino expresa que, al pienso y las mieles vendidas por la entidad porcina, él les adiciona otros productos, como el llamado yogur, elaborado a base de yuca o boniato; el palmiche recolectado de las palmas de la zona, más el forraje, confeccionado a partir de tallos de plátano, bejuco o kingrass, los cuales aportan al animal nutrientes y vitaminas.

LA CCS NICETO PÉREZ, UNA UTOPÍA POSIBLE

LA CCS Fortalecida Niceto Pérez, de Placetas, constituye uno de los pilares del programa porcino en el país, al ser iniciadora y polígono de pruebas de la ANAP y del Grupo Nacional Porcino, para la extensión de la experiencia a otros territorios. Por allí han pasado decenas de campesinos para recibir capacitación y palpar que es posible crecer en la producción de carne de cerdo, sin depender de los vaivenes del mercado.

Abel Hernández es el presidente de la cooperativa, la cual, aunque diversificada, centra ahora sus mayores esfuerzos en incentivar la producción porcina.

Tenemos todos los tipos de contrato; sin embargo, priorizamos la variante al destete, en la cual ya están involucrados cuatro productores con 425 animales, y aspiramos a alcanzar en los próximos meses los 1 000, asegura Abel, quien está persuadido de que ese es el camino más corto para crecer.

En esta CCS también fueron creados los llamados microconvenios o convenios familiares, de los cuales ya tienen 31. Por esta vía contratan de cinco a diez puercos, suficientes para dar una o media tonelada de carne. Esta variante corrobora, según el presidente de la CCS, que no siempre deben tener grandes recursos para incursionar en la ceba al destete.

Decisiva ha sido la ayuda brindada a los asociados de menores posibilidades económicas, pues en algunos casos la cooperativa ha asumido los gastos de la inversión inicial, es decir, la compra de los cerdos, los alimentos, las medicinas, etc., y al final le cobra al productor los gastos, en un proceso previamente coordinado y sin que el campesino deba pagar interés alguno.

Erick Treto, un hombre que cría puercos desde el año 1998, es uno de los que en la CCS Niceto Pérez ha decidido probar suerte en esta nueva modalidad.

"Yo soy un guajiro arriesgado, por eso me la jugué al canelo y no me arrepiento, una muestra es que pasados 35 días, de los 150 puerquitos contratados todos están vivos.

"Para darles calor tenemos el carbón vegetal; las mantas de cubrir las naves, si escasean, podemos hacerlas de guano o de hojas de plátano seco, y los alimentos, que es lo más difícil, están sembrados en nuestras fincas en su mayor porcentaje, así que no debemos cogerle miedo a criar de esta forma", afirma Erick.

"Las ventajas radican en que el cambio de alimentación es menos violento, se evita el estrés del traslado y ahorra pienso en los inicios. Es verdad que lleva mucha atención: hay que agruparlos de acuerdo al tamaño y estado físico, tratar de impedir los trastornos bruscos de temperaturas, ser muy cuidadosos con la alimentación, pero vale la pena", asegura el productor.

LOS NÚMEROS NO MIENTEN

De los 3 255 animales contratados al destete en Villa Clara, 2 310 pertenecen a Placetas, y el resto a otros seis municipios del territorio, la mayoría de los campesinos resultaron capacitados previamente en la Villa de los Laureles, según destaca Ramón Rodríguez, director de la Empresa Porcina en la provincia.

Del total, hoy solo se reporta la muerte de nueve, es decir se logra una sobrevivencia del 99,7%, muy superior al 78 de antes, lo que se traduce en la muerte de 400 animales menos aproximadamente y la obtención de 40 toneladas más de carne.

En materia de alimentos se ahorra el 30% de la comida; en cambio, si los hubieran retenido en el sistema de crianza anterior, el estado tenía que buscar el 100%, y casi todo de pienso importado, afirma Rodríguez.

Para que se tenga una idea de lo que pudiera crecerse utilizando este modo de producir, baste decir que, solo en Placetas, los 2 310 animales contratados pueden dar más de 200 toneladas de carne. Entonces vale la pena andar este nuevo camino, los resultados obtenidos hasta la fecha así lo demuestran.

 

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