BRASILIA, 2 de febrero (PL) — La Amazonía brasileña perdió 247
kilómetros cuadrados de bosques en octubre y noviembre de 2009, una
reducción de 72,5 por ciento en comparación con igual período del
año anterior, según datos divulgados hoy aquí.
El Sistema de Detección de la Deforestación en Tiempo Real (DETER),
del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) precisó que en
octubre de 2008 la deforestación en la Amazonía alcanzó 540
kilómetros cuadrados, mientras en igual mes del año pasado fue de
175 kilómetros cuadrados, una dismunición de 68 por ciento.
Asimismo, prosigue, en noviembre de 2008 el desmonte fue de 356
kilómetros cuadrados y en el onceno mes de 2009 la Amazonía sólo fue
despojada de 72 kilómetros cuadrados de floresta, un 80 por ciento
menos.
La medición del DETER considera las áreas que sufren corte raso
(deforestación completa) y las que se hayan en degradación
progresiva. La cobertura de nubes en esos meses de 2009 fue menor
que en igual etapa de 2008, indica el reporte.
Al comentar los resultados, el ministro brasileño de Medio
Ambiente, Carlos Minc, sostuvo que "nadie puede decir que no vimos
la deforestación porque estaba todo cubierto de nubes. No es el
caso, porque la nubosidad abrió y pudimos verificar que el desmonte
cayó".
Minc atribuyó la disminución del derribamiento de árboles en la
mayor selva tropical del planeta a las operaciones de fiscalización
y control realizadas por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y
Recursos Naturales Renovables, la Policía Federal, la Policía de
Carreteras y la Fuerza Nacional de Seguridad.
También, apuntó, al programa Operación Arco Verde, que ofrece
alternativas económicas a la deforestación ilegal y se desarrolla en
los 43 municipios más devastadores de la Amazonía.
Las estadísticas del DETER indican además que en los cuatro
primeros meses del calendario oficial -de agosto a noviembre- de
2009 desaparecieron mil 144 kilómetros cuadrados de montes, contra
dos mil 238 kilómetros cuadrados en ese cuatrimestre de 2008, una
reducción de 50 por ciento.
Si se mantiene ese ritmo, el ministro de Medio Ambiente estimó
que será posible cumplir mucho antes que en 2020 la meta voluntaria
de Brasil prevista en la Política Nacional de Cambios Climáticos,
fijada en 80 por ciento de disminución de la deforestación en la
Amazonía.
Minc adelantó que Brasil puede alcanzar esa meta este mismo año y
llegar a 2020 con una reducción de 95 por ciento de pérdida de
floresta, en comparación con las cifras de una década atrás.