El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, entregó 86 viviendas en el
sector Esmeraldas Chiquito, en la periferia de Guayaquil, como parte
del apoyo gubernamental a la reconstrucción de esa barriada humilde
destruida por un incendio.
Un total de 121 familias, 605 personas que habitan en Esmeraldas
Chiquito, se beneficiarán de la entrega de viviendas dignas, como
parte de la nueva urbanización planificada después de quedar
recudido a cenizas ese sector.
"Esmeraldas Chiquito es una gran muestra de lo que viene", dijo
Correa, en referencia a los compromisos que el gobierno ha adquirido
con los más pobres y los más necesitados del país, encaminados a
mejorar su calidad de vida.
Añadió que "ésto también es Guayaquil", al comparar las casas de
caña edificadas sobre basura que existían antes del incendio, con
las construidas hoy por el Ministerio de Vivienda, de cemento y con
condiciones dignas de habitabilidad.
Calificó de "mentira tras mentira" las declaraciones del alcalde
de Guayaquil, Jaime Nebot, quien afirmó que se redujo el presupuesto
de la segunda ciudad del país, el cual dijo "cada año se ha ido
aumentando pese a la crisis."
Por primera vez en la historia, enfatizó el mandatario, los
recursos para municipios y gobiernos locales superan los dos mil
millones de dólares, y "todos están de acuerdo con la distribución,
salvo los caciques que se creen dueños del mundo."