Pequeños pasos para la recuperación

Luis Miguel Quiñones González, estudiante de Periodismo

"El tenis de mesa tiene ante sí la titánica labor de insertarse en la elite universal, a pesar de la compleja situación económica que atravesamos", expresó Roberto Hernández, guía de la selección nacional femenina y jefe de entrenadores del colectivo técnico del Cerro Pelado, al valorar el estado actual de la disciplina.

Foto: Yordanka AlmaguerAlrededor de siete horas diarias comprende el entrenamiento.

Los principales compromisos del 2010 son los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Mayagüez en julio, Puerto Rico; el Torneo Latinoamericano de mayores, en Cancún, México, clasificatorio para el Campeonato Mundial, en mayo, Rusia, y la Olimpiada del Deporte cubano en dicho mes.

La preselección la integran ocho atletas en cada sexo y ninguno presenta lesión. De ellos, la mitad conformará el equipo grande que representará a la Isla en el exterior. La principal figura masculina, Andy Mariano Pereira, se encuentra en Suecia en una beca otorgada por la Federación Internacional.

"Se nos hace difícil ingresar en el alto nivel competitivo debido al déficit de participación internacional, ya que casi todos los certámenes que puntean para el ranking se efectúan en Europa, y estamos alejados de ese contexto. Tratamos de suplir la falta de fogueo aumentando la carga del adiestramiento", apuntó Hernández.

Alrededor de siete horas diarias le dedican los muchachos al entrenamiento, dos sesiones por la mañana y una por la tarde. Según el estratega, el principal problema con los implementos no radica en la falta de pelotas, sino en el pegamento de agua necesario para las gomas de las raquetas.

 

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