Con la muestra Horizontes blandos, el artista de la plástica
Agustín Bejarano, acreedor de la Distinción por la Cultura Nacional
en 2005, expone por vez primera en la provincia de Pinar del Río.
El Museo de Arte de Pinar del Río (MAPRI) exhibe este mes, siete
piezas del pintor, nacido en Camagüey en 1964; entre ellas Volando a
oscuras (2006) y Descenso (2007), selección de obras de su más
reciente etapa de trabajo.
En diálogo con la prensa local, el pintor y grabador resaltó cómo
la exposición evidencia el entorno pictórico cubano, y la forma en
que los artistas matizan el trabajo, con la responsabilidad de
cualquier obra de la plástica por su potencialidad de comunicación.
Para Bejarano, licenciado en Artes Plásticas con especialización
en grabado, el arte cubano crece en la medida que se hace y ha
alcanzado escaños significativos en el mundo, pese a un bloqueo
económico, de medio siglo.
Respecto a su obra, presente en renombrados museos, galerías y
colecciones personales en el planeta, la crítica destaca la
experimentación con la materia pictórica, a la cual incorpora
soluciones que crean una atmósfera de confusión y turbación.
Se interesa por motivos como los del ángel, la mujer, y por los
viejos temas de la anunciación, el paisaje o la naturaleza muerta, a
través de pinturas concebidas mediante superficies híbridas, que se
elevan como propuesta para la reflexión de todos.