Los pueblos de Haití y Honduras enfrentan desastres diversos,
ambos con la esperanza de resistir para refundar sus naciones,
destacó hoy la Mesa Redonda de la televisión y la radio cubanas.
En Haití, el sismo del 12 de enero, causante de unos 200 mil
muertos e incontables damnificados, expuso ante el mundo la secular
tragedia de insalubridad y subdesarrollo de la nación más
empobrecida de América, y concertó ayudas que, bien encaminadas,
podrían contribuir a solucionar problemas, estimó la periodista
Nidia Díaz.
Precisó que la ayuda material aportada por naciones de la Alianza
Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA) está siendo
entregada con equidad, recordó que cientos de miles de haitianos han
emigrado de la ciudad destruida hacia sitios en el interior del
país.
Dijo que Haití necesitaría 10 mil millones de dólares para una
economía sustentable, según expertos de las Naciones Unidas, aunque
todavía no hay respuestas para condonar la deuda externa de unos dos
mil millones de dólares, excepto la anunciada por Venezuela,
mientras un millón de haitianos todavía deambulan sin protección ni
alimentos.
Los niños cargan con la mayor parte de la tragedia. Se estima en
cerca de un millón los huérfanos, y 10 estadounidenses fueron
detenidos en la frontera con República Dominicana por intentar
secuestrar y llevar allí a unos 30 infantes, aunque algunos de estos
tenían familiares en Haití, reseñaron televisoras de habla hispana.
Reportes de la televisión cubana mostraron imágenes y testimonios
de la vacunación masiva contra cinco enfermedades que desarrollan
médicos cubanos, y haitianos formados en Cuba, para evitar brotes
epidémicos, además de la labor asistencial en 11 hospitales locales.
También los reportajes evidenciaron la ayuda material y educativa
que brindan naciones del ALBA, y en particular Venezuela y Cuba.
La analista Marina Menéndez recordó otros casos de trasiego
inescrupuloso de niños haitianos y los asoció al tráfico criminal de
órganos humanos, y dijo que de la ayuda material prometida solo se
ha recibido un por ciento.
El moderador Randy Alonso recordó el alerta de la ONU para evitar
el robo del patrimonio cultural haitiano, en medio de la actual
tragedia del país, cuyas imágenes de lucha por sobrevivir fueron
mostradas en pantalla, en tanto el presidente Rafael Correa, de
Ecuador, tras visitar a Haití, solicitó una cumbre de UNASUR para
concertar ayudas.
Opinó el periodista Renato Recio que en Haití no debe
reconstruirse el pasado de miseria generalizada, y que todas las
iniciativas deben estar en función de reconstruir el futuro sobre
bases materiales y sociopolíticas más sólidas y sustentables, que
permitan superar el subdesarrollo.
Comentó que apenas un centavo de cada dólar que dona EE.UU. llega
realmente al gobierno de la sufrida nación, pues buena parte del
dinero oficialmente destinado para ayuda se emplea en gestiones
militares.
En Centroamérica, el pueblo hondureño enfrenta impactos
perdurables del golpe de Estado militar del 28 de junio de 2009, que
derrocó al presidente constitucional Manuel Zelaya. Porfirio Lobo,
rico empresario ganadero, fue electo presidente el 28 de noviembre
de 2009 en elecciones espurias con escasa asistencia a las urnas.
La periodista Marina Menéndez recordó la enorme deuda externa de
Honduras y los sueldos sin pagar a empleados públicos, mientras el
actual gobierno intenta aparentar normalidad ante una realidad donde
la resistencia persiste y sus líderes siguen reclamando una Asamblea
Constituyente.
Trascendió que entre sus primeras decisiones, Lobo anunció hoy en
Tegucigalpa el fortalecimiento permanente de las instituciones
armadas en Honduras y el mejoramiento de las condiciones de vida de
soldados y policías.
Al respecto, la analista Nidia Díaz recordó la máxima de los
emperadores romanos que decían: "enriquece al soldado y ríete de lo
demás", y afirmó que Lobo dará un espaldarazo a la cúpula militar
que sacó del poder legítimo a Zelaya, y mantendrá toda la estructura
del poder hegemónico, tras amnistiar a todos los participantes en el
golpe de Estado.
Comentó que EE.UU. presiona a la comunidad internacional para que
reconozca al gobierno de Lobo, ya aceptado por el parlamento
centroamericano, excepto Nicaragua.
Desde Tegucigalpa, Juan Barahona, dirigente principal del Frente
de Resistencia en Honduras, vía telefónica declaró a la Mesa Redonda
que se afanan en organizar la resistencia en todo el país para
luchar por la Asamblea Constituyente, con la respuesta positiva del
pueblo, y calificó de crítica la situación económica que afrontan
los trabajadores.
Renato Recio recordó que el gobierno de EE.UU. está en plena
contraofensiva frente a los cambios sociales y soberanos,
emprendidos por diversos países de la región, reconoce al gobierno
de Honduras, heredero del golpe de Estado, e insta a imitarlo bajo
amenazas de represalias para naciones que no lo hagan.
Recordó que todos los poderes institucionales en Honduras han
manipulado las verdades en función de los intereses oligárquicos, y
los países que lo acepten estarán asumiendo esa posición, pero,
dijo, no se puede desestimar el factor de la resistencia social y su
devenir.