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Unos 600 mil niños son víctimas de malas condiciones de vivienda en
Francia, dio a conocer aquí el informe anual de la fundación Abad
Pierre correspondiente al 2009.
El documento indica que 3,5 millones de personas presentan
problemas de alojamiento, de ellas, alrededor de 100 mil no tienen
domicilio fijo y se agregan 6,5 millones en situación de extrema
fragilidad a corto o mediano plazo.
Apoyado en evaluaciones previas de diversas instituciones, el
texto detalla una situación difícil de numerosas familias que afecta
excesivamente a los más pequeños y los consiguientes sufrimientos
sociales y patologías médicas.
Son numerosos los responsables políticos, incluidas las más altas
esferas del Estado, que tienden a aminorar los efectos y la escasez
de vivienda es anterior a la crisis financiera que sumergió el mundo
a partir del verano 2008, señala.
Los índices favorables relacionados con el crecimiento económico
no florecen en el ámbito del alojamiento, añade.
La fundación indica que alrededor de 18 mil niños no tienen
domicilio fijo (SDF), 22 mil 200 habitan en camping y casas
rodantes, dos mil 70 en cabañas o construcciones provisionales, y 33
mil 300 en casas donde son albergadas por terceros.
Según el informe, estos infantes, víctimas de malas condiciones
de alojamiento, presentan trastornos del sueño y dificultades
respiratorias por un ambiente húmedo, entre otros problemas de
salud.
Muchos de ellos carecen de agua o calefacción, no tienen una
alimentación adecuada al presentarse dificultades para la
elaboración de alimentos, no poseen condiciones para hacer sus
tareas escolares y son rechazados por sus compañeros de clase.
De acuerdo con la fundación Abad Pierre, 10 millones de personas
en Francia son afectadas en mayor o menor medida por la crisis de
alojamiento.