LIMA, 28 enero (PL).— El gobierno peruano comenzó hoy la
evacuación, en helicópteros, del último grupo de unos 800 turistas
que aún permanecen aislados por torrenciales lluvias en las
cercanías de las ruinas de Machu Picchu.
El problema no terminará empero con el fin del traslado, desde el
martes último, de casi dos mil visitantes varados en el pueblo de
Aguas Calientes, pues a éste comenzarán a llegar más de mil 400
turistas, guías y asistentes.
El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Martín Pérez, indicó
que se trata de viajeros que hacen el cotizado turismo de aventura
desde Cusco hasta Machu Picchu, a pie, durante varios días y por el
Camino Inca, en excursiones que prevén el regreso en ferrocarril.
Una turista argentina y su guía que hacían ese recorrido murieron
esta semana víctimas de una avalancha.
El puente aéreo continuará para trasladar también a los nuevos
excursionistas, dijo Pérez, al manifestar su satisfacción porque
hasta ayer fueron trasladados más de mil turistas, 595 evacuados
ayer en 36 vuelos de helicóptero.
Los visitantes estaban aislados en Aguas Calientes desde el
pasado fin de semana porque la vía férrea, única entre Cusco y el
santuario inca, fue interrumpida por las inundaciones y derrumbes
causados por las lluvias.
El ministro reiteró que la evacuación es gratuita, ante
denuncias, que prometió investigar, de que autoridades de Aguas
Calientes y hasta operadores turísticos cobran cientos de dólares
por pasajeros supuestamente priorizados.
Pérez desmintió igualmente versiones sobre supuestas preferencias
para extranjeros en la alimentación y otras formas de ayuda que el
gobierno brinda a los bloqueados en el pequeño pueblo ubicado al pie
de la montaña sobre la cual se ubica Machu Picchu.