PUERTO
PRÍNCIPE, 27 de enero (PL) — La misión médica cubana en Haití puso
en acción su cuarto hospital de campaña, una de las respuestas
promovidas por la isla para complementar los servicios de salud
luego del devastador terremoto.
Decenas de personas, muchas de ellas madres con sus pequeños
hijos o mujeres embarazadas ya reciben atención bajo las carpas del
centro de emergencias, ubicado en el parque de diversiones de Croix
des Bouquets, localidad ubicada en las afueras de la capital, hacia
el este.
Olga María Delgado, jefa de asistencia médica del hospital,
precisó que aún no se está trabajando a plena capacidad, ya que sólo
hace dos días que comenzaron a armar las tiendas de campaña que
sirven de quirófano, salas y consultas, sin embargo es mucha la
afluencia de público.
Según constató Prensa Latina, medio centenar de personas hace
fila en el área interior del parque, a la espera de su turno, en
tanto varias decenas aguardan por su oportunidad en la zona
exterior.
Y es que tan rápido como circuló la noticia de que los médicos
cubanos llegaron a Croix des Bouquets, la población se movilizó.
Una de las primeras en llegar fue Julia Paul, traía en brazos a
su hijo Junel Joseph, quien vino al mundo en esta tierra movediza el
31 de diciembre último, con el nacimiento de un año que resultaría
trágico para su país.
Ese día, Julia traía gemelos, pero sólo sobrevivió Junel. Ella
residía en la localidad de Nazón, en Puerto Príncipe, pero lo perdió
todo con el sismo, incluida casi toda la familia.
En el instante del terremoto, la suerte la acompañó, porque
estaba de visita en la casa de una amiga, vivienda que
afortunadamente resistió los crujidos del subsuelo.
Ante el desamparo que sobrevino, decidió buscar cobija en la casa
de su hermano, en el pueblo de Duval, a unos kilómetros de Croix des
Bouquets.
Después del movimiento telúrico, el pequeño Junel, de sólo 28
días de nacido, comenzó a sentirse mal, se veía muy débil, con
diarreas y vómitos.
La madre estaba en una parroquia, buscando quizás la ayuda de un
ser divino, cuando alguien le dijo que los médicos cubanos habían
acampado en el parque de diversiones de la urbe, coincidentemente,
frente a la iglesia de la ciudad.
Dejé la iglesia y vine para aquí, y aquí me recibieron muy bien,
el bebé está recibiendo los cuidados necesarios, comentó Paul a
Prensa Latina.
El hospital de campaña de Croix des Bouquets complementa los
servicios de las más de 10 instalaciones donde prestan atención los
médicos cubanos en Haití.
Según expresaron varios galenos a Prensa Latina, ya no se están
viendo lesionados del terremoto que no han recibido atención alguna,
sino la morbilidad normal que aparece después del sismo.
Entre éstas, casos con diarreas, infecciones respiratorias, y
otras enfermedades comunes que tradicionalmente afloran luego de una
catástrofe como la padecida por el pueblo haitiano.
El quirófano ya está funcionando, fueron operados dos pacientes,
uno con una herida abierta y otro con una quemadura, por lo que fue
necesario hacerle una reorganización del tejido.
Pese a su denominación de campaña, el hospital incluye servicios
de ultrasonido, rayos x, laboratorio, consultas de ginecología y
obstetricia, así como de ortopedia.
En la consulta obstetricia se comenzó a dar seguimiento a un buen
número de embarazadas, quienes por vez primera visitan a un médico
desde que fueron fecundadas.
De ello se encarga el doctor Atilus Vargace, médico haitiano,
residente de tercer año de gineco-obstetricia del hospital Juan
Bruno Zayas, de Santiago de Cuba.
Hay muchos pacientes para ver, muchos casos para operar también,
comentó el galeno, quien a las 10.00 de la mañana de este miércoles
ya había atendido 21 casos, varios de ellos para tratamiento de
gemelares, dolores pélvicos, y accesos de mama.
Casi la mayoría que acude a la consulta dice que es la primera
vez que visitan a un médico luego de quedar embarazadas, y no tienen
ningún estudio hecho, precisó el doctor.
Antes de ser ubicado en Croix des Bouquets por la emergencia,
Vargace prestó servicios en otros hospitales de la brigada médica
cubana que atendieron a los damnificados del sismo.
Ya he hecho partos en la calle, cesáreas en la calle, con
anestesia local, no puedo ni contar los casos que he atendido. No
solamente soy ginecólogo, entro en el salón con los cirujanos, o con
los ortopédicos, yo hago de todo, comentó.
La familia de Vargace no tuvo percances a causa del terremoto,
sin embargo, él dice sentirse infeliz siempre que haya un hombre
sufriendo.
Estoy aquí, hasta siempre, para ayudar a mi patria, y hacer todo
lo que podemos para darle la salud. Esto es muy bueno, gracias a la
Revolución Cubana estoy listo para ayudar a mi pueblo, concluyó.
La misión médica de Cuba la integran más de 600 profesionales, de
ellos 417 cubanos y más de 200 médicos haitianos graduados en la
isla.
El país caribeño comenzó su colaboración con Haití en materia de
salud en 1998, tras el paso del huracán George.