De gran impacto social para la serranía oriental, las
minihidroléctricas de la provincia de Santiago de Cuba cambian su
fisonomía con inversiones que mejoran su explotación y las
condiciones de los operadores.
Ya es palpable esa transformación en la de La Tina, en el Tercer
Frente, la pequeña Central Hidroeléctrica Carlos Manuel de Céspedes,
de Contramaestre, y en Baconao, en el municipio cabecera, donde se
ejecutó el proyecto La Victoria, con el apoyo de financiamiento
extranjero.
Las Agujas y La Cachimba, en el municipio de Guamá, están al 90 y
70 por cientos de ejecución, y en otros se preparó el proyecto
técnico para su ejecución este año, entre esos La Bruja, San
Antonio, Avispero, Cueva II, El DIAN y Papayo.
Osmel Escalona, especialista principal de la Unidad Empresarial
de Base Hidroenergía Santiago, dijo a la AIN que progresivamente las
27 instalaciones de ese tipo se beneficiarán con el programa de
rehabilitación.
Este incluye las partes civil y electromecánica de las casas de
máquina y dotar a las instalaciones de las condiciones
higiénico-sanitarias, medioambientales y de protección para que el
operador cuente con todas las facilidades.
Las acciones comprenden, además, la impermeabilización o
sustitución de cubierta, pintura, alumbrado interior y exterior,
cambio de piso y carpintería, construcción de baños, cerca y acera
perimetral y nuevo mobiliario.
Escalona encomió la cooperación de la comunidad para el traslado
de los recursos, por la difícil accesibilidad de la mayoría de los
sitios a donde no llega el transporte vehicular.
María Elena Luna, directora de la entidad, destacó los beneficios
a la población y a objetivos económicos y sociales que reportan las
minihidroeléctricas en lugares carentes del servicio por el Sistema
Electroenergético Nacional (SEN).
Como ventajas del aprovechamiento de ese recurso natural citó
evitar la contaminación ambiental, ahorro de combustible, freno a la
emigración y aporte al desarrollo socio cultural.
En el 2009 la provincia santiaguera generó más de 11 mil 378
kilowatts-hora por la hidroenergía, para un 109 por ciento de lo
previsto.
Cuando se deprimen los ríos y sus afluentes en el período seco,
se ajusta el servicio previa coordinación, a partir de necesidades e
intereses de los vecinos.