Si bien la provincia de Camagüey superó la superficie prevista a
plantar de árboles en 2009, su situación es muy comprometida para
contribuir con mayores registros al propósito estratégico de Cuba
hasta 2015.
El Servicio Estatal Forestal (SEF) informó que el pasado año
fueron sembradas poco más de cuatro mil hectáreas con cerca de cinco
millones 500 mil posturas o semillas botánicas o agámicas.
Sin embargo, de acuerdo con evaluaciones en el terreno Camagüey
incorpora a la foresta sólo el 54 por ciento de lo que fomenta, por
muy bajos niveles de logros y de supervivencia.
En un reciente análisis del programa de reforestación, Joaquín
González, director de la Empresa Forestal del territorio, dijo que
la tarea de plantación se enfrenta a limitaciones fuertes de equipos
y otros recursos para la preparación del terreno y la subsolación, y
también para el mantenimiento a las áreas boscosas.
Todo esto conspira contra asegurar la tecnología en el fomento de
arboledas y de lograr un buen resultado, expresó.
Jesús García, presidente del Consejo de Administración
Provincial, planteó lo necesario de hacer los trabajos en el momento
propicio.
No se puede gastar dinero y recursos sin conseguir resultados
positivos en esta tarea como en todas, manifestó.
Por su parte, Carlos Alberto Díaz Maza, director nacional
forestal, exhortó a no renunciar a la aspiración de cobertura
boscosa del 28 por ciento.
Es preciso poner en práctica alternativas, como sembrar en
pequeños lugares como patios de viviendas, los alrededores de las
escuelas, las cuencas hidrográficas y los laterales de carreteras y
otras vías, recomendó.
Para que Cuba alcance en 2015 el 29,3 por ciento de cobertura
boscosa, como es su compromiso con la Organización de Naciones
Unidas -25,7 ahora-, Camagüey debe aportar no menos de nueve mil
hectáreas por año, pero la media de los últimos tiempos se aproxima
a las cinco mil.
En este momento la provincia tiene arborizadas 350 mil hectáreas,
lo cual es el 22,4 por ciento de su extensión.