PUERTO PRÍNCIPE, 25 de enero (PL) — Bajo una mata de aguacate un
funcionario haitiano de alto rango se reúne con sus asistentes y el
resto del personal de su cartera, actualiza la situación de sus
empleados e imparte indicaciones.
La escena se repitió este lunes en varias instituciones del
Estado, que en condiciones de campaña intentaron iniciar su gestión,
a tono con las nuevas necesidades del país.
A la sombra, sentado en una maltrecha silla, y rodeado de su
personal acomodado en el suelo en la parte trasera del organismo, el
secretario haitiano de Estado para la Alfabetización, Carol Joseph,
informa las nuevas dinámicas, en las que incluso está en juego la
conservación o no del empleo.
Le he dicho a mi personal que a partir de ahora tienen que
ocuparse de otras muchas cosas que no son la alfabetización, desde
el punto de vista humano, material y financiero, les digo que va a
ser imposible abrir las instituciones escolares en los próximos
días, comentó el titular.
Joseph precisó que el gabinete del presidente René Preval se
reúne todas las mañanas, y trabaja hasta las 11.00 de la noche.
Estoy hoy aquí porque tengo que hacer laborar a los funcionarios de
mi oficina, dijo.
El devastador sismo del 12 de enero último rompió la dinámica
laboral del país, y por ende desperdigó a los empleados
gubernamentales, cada quien ocupado de sus asuntos familiares, hasta
que fueron convocados durante el fin de semana para reanudar sus
actividades este lunes.
Empero, como señaló el secretario Joseph, quien tiene rango de
ministro, el llamado es de emergencia, y las tareas a cumplir
seguramente serán muy distintas a las de su tradicional desempeño.
Por ejemplo, ahora la prioridad para la cartera de Alfabetización
está orientada a coordinar todo lo referente a la comuna de
Carrefour, a los problemas sociales que enfrenta, entre ellos la
alimentación, la agricultura, el agua, la salud y la vivienda, entre
otros.
De manera que aún cuando la sede continúe aquí, debajo de los
árboles, estaremos trabajando en cosas que no tiene que ver con la
enseñanza, comentó el funcionario. El edificio de la secretaría de
Alfabetización se vino abajo completamente. Su máximo directivo
salvó la vida porque el día del sismo a las 3.30 de la tarde tuvo
que ir a una reunión fuera de la institución.
Cuando estaba alrededor de la mesa en el encuentro y la tierra
tembló, tuve que salir corriendo igual que todo el mundo, me hice
una herida en una pierna, y me fracturé el brazo, recuerda Joseph.
Durante una semana, estuvo trabajando, ayudando a quienes le
rodeaban, porque consideraba que la lesión no era muy grave, sin
embargo la dolencia se acentuó y tuvo que ir al médico, le
inmovilizaron el brazo y se lo enyesaron.
La experiencia del secretario no es única, varias instituciones
del Estado quedaron hecha pedazos, entre ellas el emblemático
Palacio Nacional, cuyo derrumbe obligó al presidente Preval a
improvisar una sede de campaña para el gabinete en una comisaría
cerca del aeropuerto.