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El Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América (ALBA) expresó hoy en esta capital la preocupación
de los miembros del bloque por el excesivo despliegue militar
extranjero en Haití.
Luego del segundo día de reuniones de emergencia en Caracas,
cancilleres de la agrupación regional aprobaron una declaración
sobre la nación caribeña, donde el 12 de enero último un sismo de
magnitud 7,3 dejó más de cien mil muertos e incalculables pérdidas
materiales.
Expresamos preocupación por la excesiva presencia de fuerzas
militares extranjeras en Haití, refleja el documento.
De acuerdo con el ALBA-TCP (Tratado de Comercio de los Pueblos),
semejante movilización carece de sustento y precisiones.
Tiene lugar sin motivos que la justifiquen y sin detalles sobre
su autoridad, propósitos, competencias y tiempo de permanencia, lo
cual amenaza con complicar más las condiciones en el terreno y la
ayuda internacional, advierte la declaración leída por el canciller
cubano, Bruno Rodríguez.
Para el bloque integrado por Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba,
Dominica, Ecuador, Honduras, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas
y Venezuela, los esfuerzos de reconstrucción deben tener al pueblo y
gobierno haitianos como principales protagonistas, respetando su
soberanía e integridad territorial.
Respecto al rol coordinador del apoyo internacional, el ALBA-TCP
consideró que corresponde a la ONU asumirlo.
Corresponde a las Naciones Unidas el papel central de
coordinación para enfrentar la emergencia y contribuir a la
reconstrucción de Haití, precisa.
En los últimos días, desde varios países del mundo surgieron
protestas por los miles de soldados estadounidenses desplegados en
Haití, donde controlan puntos estratégicos como el Aeropuerto
Internacional de Puerto Príncipe.
La declaración de Caracas establece además un proyecto integral
de ayuda de emergencia, rehabilitación y reconstrucción del país
caribeño, iniciativa que el ALBA-TCP próximamente propondrá al
presidente René Préval.
El plan recoge apoyo en materia de salud, energía, alimentación,
financiamiento a través de un fondo humanitario y atención a niños.