.—
El presidente boliviano, Evo Morales, afirmó hoy que la tarea más
inmediata tras la toma de posesión y el nombramiento del nuevo
gabinete, es la reorganización de las áreas gubernamentales del
naciente Estado Plurinacional.
En conferencia de prensa en Palacio Quemado, el mandatario
subrayó que la Constitución Política del Estado otorga al presidente
la prerrogativa de elegir a los integrantes del equipo de
gobernación, por lo que instó a algunos sectores sociales a
comprender sus decisiones.
Morales posesionó el pasado sábado a su nuevo gabinete en base a
un tejido de representantes de regiones, sectores y de género, cuyo
engranaje, dijo, fue una tarea difícil.
Destacó la paridad de género en la conformación del equipo que lo
acompañará en la actual gestión, pues la mitad de los ministros son
mujeres, algo inédito en la historia de Bolivia.
En ese sentido, reconoció la importancia de la presencia del
sector femenino en las principales esferas del país.
"A veces fui maltratado por defender a las mujeres y reconocer su
capacidad de organización y trabajo, incluso por mis propios
compañeros en El Chapare (Cochabamba)", manifestó el dignatario.
Enfatizó que las labores de organización del gobierno continuarán
esta semana, inicialmente con la conformación de los equipos
ministeriales político, económico y social para un trabajo
transversal y complementario en beneficio de Bolivia.
Una tarea pendiente para abordar en los próximos días es la
reestructuración de las entidades descentralizadas, como Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el Servicio de Aduanas y
otras para sintonizarlas con los nuevos lineamientos que imprimirá a
la gestión hasta el año 2015, apuntó.
Luego, añadió, corresponderá organizar las representaciones
diplomáticas para que cumplan una función efectiva y no como sucede
con algunas, dedicadas más al turismo y a las recepciones sociales
que a la búsqueda de acuerdos a favor del país.
Sobre el gabinete saliente, el dignatario subrayó su capacidad
para enfrentar la batalla económica, las trasformaciones sociales y
estructurales que vivió la nación en los últimos cuatro años y las
tergiversaciones de algunos grupos opositores para tratar de
desprestigiar al gobierno.