Los presidentes de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, y de Mauritania,
Mohammad Ould Abdel Aziz, discutieron las vías para reforzar la
relación entre ambos países islámicos, con particular énfasis en
asuntos políticos, económicos y comerciales.
Abdel Aziz fue recibido en la sede presidencial de Teherán por su
homólogo Ahmadinejad poco después de iniciar una visita oficial de
dos días, acompañado de una delegación con fuerte componente
político y empresarial, según diversas fuentes noticiosas locales.
La primera ronda de pláticas de los dos estadistas fue en privado
y se centraó en los nexos bilaterales, pero también abordó la
actualidad y los principales desafíos en Medio Oriente y en todo el
mundo musulmán, así como otros temas internacionales.
Según el programa de la visita, el general retirado se reunirá
también con otras autoridades del ejecutivo persa para examinar
asuntos diversos, incluidos temas de cooperación en varios órdenes.
De modo paralelo, tuvieron lugar encuentros de los ministros
mauritanos de Relaciones Exteriores y de Economía, que integran la
comitiva presidencial, con sus contrapartes iraníes.
Abdel Aziz, quien resultó electo en 2009 casi un año después de
encabezar un golpe de Estado en el país del noroeste de África,
llegó a Irán procedente de Turquía, donde también procuró atraer
inversión de capitales hacia Mauritania.
Durante sus conversaciones con el presidente turco, Abdulah Gul,
el gobernante africano afirmó que Nouakchott podría beneficiarse del
potencial de Ankara en áreas económicas e inversiones.
Igualmente, en Teherán ofreció todo tipo de facilidades al
empresariado iraní, que pudiera ayudar en la creación de proyectos
de infraestructura y complementar la explotación de los casi 600
recursos naturales mauritanos, en especial petróleo, hierro y gas
natural.