La idea combinada de la Asociación Hermanos Saíz y el Instituto
Superior de Arte (ISA), para mostrar lo que se ha venido cociendo en
las aulas y talleres de Cubanacán, trae por resultado el despliegue
de una variada gama de discursos artísticos que aseguran la
renovación de la vanguardia creativa en nuestro país. La muestra
contó en su producción con la colaboración del Consejo Nacional de
las Artes Plásticas.
En la mayoría de la treintena de piezas expuestas se observan
búsquedas expresivas, que apuntan tanto hacia la exploración de
nuevos soportes —experimentación gráfica, fotográfica, escultórica,
audiovisual e instalativa—, como a la temprana confirmación del
oficio bajo la guía de profesores que no dictan cátedra, sino
estimulan y orientan a los alumnos y tienen a bien compartir con
ellos la experiencia de someterse al juicio de los demás.
Los profesores Douglas Argüelles, Jorge Wellesley, de reconocida
trayectoria y obra pese a su juventud, se integran a la lista de los
exponentes, pues en los próximos años seguramente habrá que hablar
de Alberto Lago, Lisandra Isabel García, Léster Álvarez, Celia y
Yunior, Mona Kakanj, Roger Toledo, Raychel Carrión, Yeremy Guerra,
Vanessa Guash, Jairo Gutiérrez, Carlos Caballero, Maikel Domínguez,
Mauricio Abad, Junior Acosta, Lilliam Cedeño, Kenia Arguiñao, Luis
Alejandro P. Méndez, Yuniel Mentado y Danay Vigoa, o nos sorprenda
la obra creciente de Maité Rondón, Amílkar Feria, Geobedys Ocaña,
Acir Batista, Stephanie Chauvat, Katia Uliver, Elizabeth Cerviño,
Luis Enrique López, Héctor Ruiz y José Eduardo Yaque.