La colocación de más de 50 kilómetros de tuberías durante el 2009
permitió que la provincia de Ciego de Ávila incrementara su
cobertura y saneamiento del agua en beneficio de la población.
Comunidades de seis municipios resultaron las más favorecidas con
el plan inversionista a pesar de la carencia de recursos, informó
Sergio Barrios, delegado de Recursos Hidráulicos en Ciego de Ávila.
La rehabilitación de redes e instalación de equipos
posibilitaron, además, alcanzar el ciento por ciento en la cloración
del líquido, con niveles similares en el índice de potabilidad,
gracias al montaje de hipocloradores en los acueductos.
Barrios destacó la eliminación de más de nueve mil salideros,
pero reflexionó en torno a las pérdidas de un 40 por ciento del agua
que se bombea, sobre todo dentro de las ciudades, en los edificios
con cisternas asociadas y en viviendas por indisciplina social.
Domingo García, especialista del sector, subrayó que la
urbanización de los viales contribuye a que haya más roturas en las
redes, por lo cual es determinante la labor conjunta de varios
organismos en la protección de los sistemas acuíferos.
Técnicos y trabajadores del ramo reclamaron intensificar el
ahorro de agua pues la sequía redujo ya al 54 por ciento el volumen
existente en las presas, mientras el manto freático acumula unos 392
millones de metros cúbicos de más de 900 de capacidad.
Abel Fernández, funcionario del Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos, en un encuentro con trabajadores del giro elogió el
esfuerzo de Ciego de Ávila por ser en el 2009 la mejor provincia del
organismo en la Emulación Especial por el 26 de Julio.