El aprovechamiento de la energía solar como fuente de
electricidad beneficia a comunidades rurales de la provincia de Las
Tunas no conectadas al Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
Con el empleo de los paneles de celdas fotovoltaicas se han
electrificado 141 escuelas con una matrícula que supera los tres mil
400 estudiantes, así como también a 236 salas de televisión y video.
Una información publicada por la página web Tiempo 21, de la
emisora provincial Radio Victoria, significa que además se han
favorecido consultorios médicos, fincas forestales y cercas
perimetrales dedicadas a la ganadería.
Es muy estimulante que el aprovechamiento de las radiaciones
solares activó el bombeo de agua en el sureño municipio de Amancio,
experiencia que se extenderá a otros lugares de una provincia
clasificada entre las más azotadas por la sequía en Cuba.
Amplía la información de Tiempo 21 que vecinos de la comunidad
rural de El Manguito, en el propio Amancio, ya disfrutan de agua
potable en sus viviendas, y se disponen a rescatar el huerto
comunitario, colapsado por la sequía.
El comienzo de la instalación de colectores solares para calentar
agua en los círculos infantiles, forma parte también de las
inversiones que realiza Las Tunas para ahorrar petróleo y proteger
el medio ambiente.