.— La cifra de súbditos
dominicanos muertos durante el terremoto que asoló a Haití el pasado
12 de enero puede superar los dos mil, la mayoría de ellos
residentes ilegales en el país vecino, según fuentes en el terreno.
El dato fue comunicado por personal de la embajada dominicana en
Puerto Príncipe al canciller dominicano, Carlos Morales, quien viajó
al vecino país para coordinar con el presidente haitiano, René
Preval, un paquete de ayuda humanitaria inmediata.
La mayoría de los familiares de esas personas ni imaginan que sus
allegados perecieron durante el terremoto pues son mujeres que
trabajan en bares de la zona pudiente de Puerto Príncipe, dijo una
dominicana residente en esa ciudad, la cual aseguró llevar un censo
personal de sus compatriotas dedicadas al comercio sexual.
Muchas, por pudor, han dicho a sus familias que trabajan en
Suiza, pero en realidad estaban aquí ejerciendo la prostitución pues
los habituales de esos centros las prefieren a las haitianas.
La ponente, que demandó el anónimo, aseguró estar familiarizada
con los centros de diversión en el empobrecido país caribeño.
En su mayoría esas mujeres están aún bajos los escombros, dijo la
informante, que puede ser una celestina para contratar prostitutas
en las zonas fronterizas dominicanas con Haití, donde la pobreza es
común.
Unas dos mil 800 dominicanas laboraban en casas de lenocinio o en
bares en Puerto Príncipe, según la informante que avaló sus
precisiones en testimonios de algunas sobrevivientes.
A principios de esta semana las autoridades dominicanas dieron
cuenta de la muerte en el terremoto de 11 de sus nacionales.