LA PAZ.— Cuando Evo Morales, al rendir cuenta ayer de su gestión
durante el discurso inaugural de su segundo mandato presidencial,
significó la desinteresada cooperación de Cuba en el área de la
salud, un grupo de bolivianos que seguían el acto desde la Plaza
Murillo, en el corazón de esta capital, exclamó: "¡Gracias,
hermanos, por la Operación Milagro!"
El gesto correspondió a la información ofrecida por el
mandatario, ante los parlamentarios recién posesionados y
dignatarios y representantes de más de 30 países, acerca de que más
de 450 000 ciudadanos fueron tratados quirúrgicamente en los centros
oftalmológicos por especialistas cubanos desde que se puso en marcha
la colaboración médica de la isla en esta nación sudamericana.
También Evo valoró la reciente implementación de la Misión Moto
Méndez, con apoyo de Cuba y Venezuela, para el diagnóstico y
tratamiento de discapacidades, la cual en una primera etapa abarcó
comunidades de Santa Cruz, Oruro y La Paz.
Entre los invitados a la ceremonia oficial de asunción del
periodo presidencial 2010-2015, caló hondo el llamado de Evo a los
gobernantes y países del mundo a "acabar con el hambre y no con el
hombre".