LA PAZ.— Con la convicción de que la refundación del país, sobre
bases de justicia social, soberanía y dignidad, es indetenible, Evo
Morales Ayma asumió este viernes su segundo mandato presidencial en
Bolivia, durante una sesión solemne de la Asamblea Legislativa
Plurinacional.
En
su mensaje a la nación, el jefe de Estado, reelecto el pasado
diciembre con el 64,22% de los votos, adelantó que la gestión recién
inaugurada y que se extenderá hasta el 2015, estará encaminada al
desarrollo paralelo de una Bolivia productiva y una sociedad
inclusiva, a partir de los logros conseguidos en una primera etapa,
cuyas líneas principales fueron resumidas en el informe rendido ante
los parlamentarios.
"Cuando los pueblos a la cabeza de sus dirigentes sindicales y
sociales sienten por su patria, la revolución se hace
democráticamente como lo estamos haciendo desde Bolivia, una
revolución basada en la conciencia", afirmó antes de agregar: "Llegó
la hora de buscar la igualdad, la dignidad, la unidad en base a la
solidaridad de todos nuestros pueblos".
La jornada se inició bien temprano en la mañana, con la marcha de
los integrantes de la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional por
céntricas calles paceñas, hasta arribar a la sede del hemiciclo
parlamentario, a un costado de la Plaza Murillo, que a esas horas ya
estaba colmada por miles de representantes de los movimientos
sociales, y por personas que siguieron con avidez los
acontecimientos.
Alrededor de las 9:00 a.m., Evo Morales recibió protocolarmente
en el Palacio Quemado a los dignatarios asistentes a la toma de
posesión, por orden, los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela;
Rafael Correa, de Ecuador; Fernando Lugo, de Paraguay; Michelle
Bachelet, de Chile; Mohamed Abdelaziz, de la República Árabe
Saharaui Democrática; el vicepresidente de los Consejos de Estado y
de Ministros de Cuba, Comandante de la Revolución Ramiro Valdés
Menéndez; por España, al Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón; y
al vicepresidente colombiano Francisco Santos.
Todos ellos, junto a otras misiones invitadas, se instalaron
luego en el hemiciclo legislativo y fueron saludados por Ana María
Romero de Campero, presidenta del Senado.
Seguidamente, una comisión parlamentaria se dirigió al Palacio
Quemado para invitar al vicepresidente Álvaro García Linera a tomar
posesión de su cargo, que implica además por mandato constitucional
la presidencia de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Luego de cumplirse ese trámite, otra comisión trajo consigo a Evo
Morales, quien recibió de García Linera la banda tricolor (rojo,
amarillo y verde, como la enseña nacional) con el escudo y la
wiphala (bandera de los pueblos originarios) a relieve. También
le entregó la medalla acreditativa de su rango. Estos son símbolos
renovados de acuerdo con la recién estrenada condición de Estado
Plurinacional. La Guardia de Honor Presidencial procedió a recoger
los símbolos del viejo Estado colonial y liberal de Bolivia, para
ser trasladados al Palacio de Gobierno, donde serán guardados en las
bóvedas.
"Por la Patria y por el pueblo boliviano juro como presidente del
Estado Plurinacional de Bolivia", exclamó Evo al asumir su segunda
gestión de Gobierno.
García Linera pronunció un discurso durante el cual explicó el
proceso por el que pasó Bolivia para llegar a la refundación del
país, y exhortó a los bolivianos a acompañar a Evo en la lucha
contra el capitalismo.
Señaló como aspiración que "un nuevo camino social, un horizonte
es el socialismo, por eso vamos a requerir de la unidad de los
pueblos, la capacidad de las movilizaciones, del poder ciudadano que
debe irradiar y ampliar el poder económico y cultural".
Al concluir la sesión solemne de la Asamblea, los institutos
armados honraron al Presidente con una revista, que culminó con la
irrupción de las organizaciones sociales.