PUERTO PRINCIPE 24 enero (AIN).— Mirta Roses, directora de la
Organización Panamericana de la Salud (OPS), visitó este domingo las
instalaciones del Hospital Universitario de La Paz, uno de los
centros de atención cubana a la población de Haití.
Ana Yilian Jiménez, al frente de la cooperación médica cubana en
el devastado país caribeño, recibió a la dirigente regional de la
salud junto a directivos del centro, los galenos de la Isla y
haitianos, además de especialistas de Chile, España, la Cruz Roja de
Colombia y otros cooperantes aquí.
La Directora de la OPS llegó acompañada por directivos de la
salud haitianos y otros procedentes de Santo Domingo.
Delmas 33, como es también conocida esta instalación, es una de
las unidades que desde el primer momento fue acondicionada por los
colaboradores cubanos junto con las autoridades de esta capital,
para brindar atención emergente a cientos de heridos provocados por
el sismo.
Desde las siete de la mañana del día posterior al terremoto, se
comenzaron las operaciones y curas, con el funcionamiento de tres
quirófanos, equipos de cirujanos ortopedistas y el aseguramiento
básico para asumir el trabajo.
Los médicos y personal de la salud de Cuba trabajaron 18 y más
horas continuas, hasta el límite de la resistencia y agotamiento
humanos, atendiendo a la oleada de lesionados que arribaron desde
distintos lugares.
A más de 10 jornadas de duro bregar y organización del
funcionamiento de la unidad, es otro el cuadro que se visualiza.
Directivos y personal a cargo del trabajo administrativo y
técnico del hospital explicaron sobre la clasificación de los
pacientes: los de ortopedia y los postoperados están en una sala
para casos críticos, los no quirúrgicos se hallan en otro salón, y
en tiendas de campaña en las afueras se evalúa a quienes tienen
dolencias menos agudas.
Los pacientes operados que quedan son aquellos que necesitan
continuar su cura, y además se realizan algunas segundas
intervenciones a los amputados por aparición de mayores
complicaciones.
Ha descendido el nivel de mortalidad, los lesionados presentan un
mejor estado desde el punto de vista hemodinámico y se muestran más
hidratados y estables.
También se han organizado salas por especialidades, comenzaron
las labores de laboratorio para conocer la situación epidemiológica
mediante diversos análisis y quedó estabilizado el servicio de rayos
X para una atención emergente, pues aún hay poco material
disponible.