La importancia de la sexualidad en las personas con discapacidad,
para que logren una calidad de vida óptima, fue subrayada hoy en la
jornada final del V Congreso cubano de Educación, Orientación y
Terapia Sexual.
El doctor José Julián Castillo Cuello, del hospital capitalino
Joaquín Albarrán, impartió una conferencia acerca del tema, en la
cual enfatizó que la atención de la sexualidad no es solamente el
tratamiento de la dificultad sexual.
Precisó que se deben tener en cuenta todos los elementos
personales y contextuales, y actuar sobre los hechos que pueden
afectar la expresión de la sexualidad desde el inicio de la atención
médica.
Remarcó que más del 10 por ciento de las poblaciones presenta
algún tipo de deficiencia (física, sensorial o mental),
discapacidades que aquejan a más de 600 millones de personas en el
planeta.
El doctor Castillo Cuello es uno de los tres profesionales
cubanos que recibieron hoy el Premio al Servicio Social Sostenido,
que por primera vez otorga la Sociedad Cubana Multidisciplinaria
para el Estudio de la Sexualidad por los notables aportes en ese
campo.
Este viernes, también la Doctora en Ciencias Médicas Deisy
Navarro, presidenta de la Sociedad Cubana de Endocrinología, disertó
sobre la osteoporosis, las hormonas de la reproducción y sexualidad.
Destacó que el incremento de la expectativa de vida de la mujer
cubana, constituye factor de riesgo para la presencia de
osteoporosis, ocasionada fundamentalmente por la menopausia, que en
muchos casos provoca fracturas óseas.
Estas fisuras pueden interferir con la actividad sexual por los
dolores, las limitaciones y el miedo a nuevas fracturas, recalcó la
especialista.
Se estima que, en Cuba, más de un millón de mujeres estén en la
edad mediana, de 40 a 59 años, casi un 15 por ciento de la
población, aseveró.
Para prevenir la osteoporosis, recomendó la experta, no se debe
fumar, es necesario ingerir calcio y realizar ejercicios.
Navarro argumentó que para hacer más lenta o detener la
osteoporosis se debe modificar el estilo de vida con una
alimentación, que incluya aporte adecuado de calcio y vitamina D.
También se debe tratar de evitar el uso de medicamentos que
pudieran afectar el hueso, aumentar la actividad física y evitar las
caídas.