Expertos cubanos explicaron la necesidad de desarrollar
estrategias educativas de prevención al VIH Sida que abarquen a toda
la población, con independencia del comportamiento sexual, reporta
Prensa Latina.
Con particular énfasis, los especialistas se refirieron al grupo
de hombres que tienen sexo con hombres socialmente heterosexuales (HSHSHe),
quienes son particularmente vulnerables al riesgo de infección.
Este debate tuvo lugar en una mesa coordinada durante el V
Congreso de Educación, Orientación y Terapia Sexual que sesiona en
La Habana.
A juicio del master en sexología Juan Jesús Balseiro Más, estas
personas no se exponen a mensajes educativos destinados a los
hombres que tienen sexo con hombres (HSH), acordes con sus prácticas
homosexuales, por no identificarse con esta condición.
Por otra parte, las informaciones que perciben, destinadas a
varones heterosexuales, carecen de los contenidos necesarios en
relación a las prácticas sexuales que mantienen ocultas.
No existe una estrategia de comunicación educativa destinada
específicamente a estos sujetos, y por tanto no reciben eficiente
atención, aseveró.
No obstante, parece quedar claro el papel que en el curso de la
epidemia de VIH están jugando estos comportamientos, después de ser
identificados tardíamente y sólo en algunos casos como contactos de
mujeres infectadas, expresó.
En otro momento de la jornada, investigadores analizaron el
proceso de desarrollo de la masculinidad, un concepto muy apegado a
los estereotipos.
La doctora cubana Soura Formental aclaró que en el proceso de
interacción social los varones han tenido dificultades que por
supuesto son consecuencia del análisis de las múltiples formas de
"ser hombre" que ha pautado la sociedad.
La identidad masculina se construye por oposición, por un proceso
de diferenciación de lo femenino, con modelos sociales de control,
poder y competencia.
El machismo es el término con el que se hiperboliza la
masculinidad y pone al hombre, como centro del universo, aseveró.
Pensemos en una masculinidad sin necesidad de apelar a
estereotipos y cambiemos los paradigmas tradicionales que funcionan
como único patrón posible de comportamiento humano, concluyó
Formental.