Las remesas hacia
América Latina y el Caribe llegaron en 2009 a 62 mil millones de
dólares, 11 por ciento menos en comparación con el año anterior, de
acuerdo con un reporte digital.
El sitio Remesas y Desarrollo.org precisó que los afectados con
la caída de esos envíos incluyen a países del Caribe, El Salvador,
Guatemala y México, el mayor receptor de transferencias de Estados
Unidos.
Apuntó que el desempleo en ese país es actualmente del 10 por
ciento, pero entre los hispanos alcanza casi 13 por ciento, en
particular por el impacto de la crisis económica en el sector de la
construcción.
El informe publicado por Internet sobre las remesas a
Latinoamérica y el resto del mundo, precisó que algunos países de la
región son más dependientes de las remesas, como Honduras, con el 20
por ciento de su Producto Interno Bruto.
Registros del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) informó
también que las remesas desde Estados Unidos a Latinoamérica
declinaron en 2009 en 11 por ciento, al sumar 42 mil 300 millones de
dólares.
Desde Europa, las remesas bajaron un 14 por ciento, con nueve mil
millones de dólares, y de otras partes del mundo se redujeron en 4,5
por ciento, unos 10 mil 400 millones de dólares.
En general los emigrantes enviaron menos dinero a sus países de
origen durante 2009 por la crisis económica mundial, aunque la
disminución fue menor a lo esperado por un aumento de las
transferencias en Asia y el Pacífico.
La información reflejó que las remisiones mundiales de dinero se
redujeron a 317 mil millones en 2009 después de llegar a 338 mil
millones en 2008, lo cual significó una caída del 6,1 por ciento.
Para 2010-2011 los analistas esperan que la recuperación de esa
fuente de recursos podría ser poco significativa, especialmente si
no baja la tasa de desempleo.
Además, el flujo futuro de las remesas podría verse afectado por
otros factores como mayores controles de inmigración y oscilaciones
impredecibles en las tasas de cambio.
No obstante, los montos de dinero que los emigrantes envían
tienen mayor posibilidad de recobrarse que otras formas de ingreso y
llegar a ser más importantes como fuente de financiamiento del
crecimiento en muchos países en desarrollo.