La investidura de Evo Morales, reelecto para un segundo período
presidencial, marca el histórico nacimiento de un Estado
Plurinacional incluyente, que reemplaza al decadente sistema
republicano, colonial y entreguista.
De acuerdo con afirmaciones del gobernante, en la actualidad se
vive una etapa de refundación de Bolivia, con garantía de igualdad
para todo el pueblo, sin distinción, con el fin de eliminar las
grandes asimetrías heredadas del imperialismo.
"Tuvimos que esperar 180 años para refundar un nuevo país, por
eso garantizamos un Estado Plurinacional donde todos, incluidos los
originarios, tengamos los mismos derechos", manifestó el jefe de
Estado durante su asunción al cargo.
Tanto Morales, como el vicepresidente Álvaro García, en
reiteradas oportunidades señalaron que el éxito de la revolución
democrática y cultural, para la refundación de Bolivia, es resultado
de la indeclinable lucha de un pueblo por el respeto a la vida, a
los derechos humanos y la preservación de la tierra.
Con el juramento de ambas autoridades para un segundo mandato
(2010-2015), efectuado este viernes, se convierten en los primeros
mandatarios del Estado Plurinacional de Bolivia, tras la contundente
victoria en las elecciones generales del pasado 6 de diciembre, con
un respaldo del 64,22 por ciento del voto popular.
Bajo la nueva Constitución Política, aprobada en enero de 2009
por voluntad popular, la nación andina se constituye en un país
unitario social de derecho plurinacional y comunitario, libre,
independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado
y con autonomías.
Los cambios registrados en el primer periodo gubernamental de
Morales (2006-2009) prueban el avance indetenible hacia la
refundación del Estado.
Con el apoyo mayoritario del pueblo boliviano, el nuevo Ejecutivo
consolidará las grandes transformaciones iniciadas en 2006 y abrirá
un proceso de renovación institucional que marchará acorde con la
revolución democrática y cultural.
La victoria convirtió a Morales en el presidente del Estado
Plurinacional, Comunitario y Autonómico y fortaleció el nuevo
régimen de administración territorial nacional con el triunfo
popular de las autonomías en La Paz, Cochabamba, Oruro, Chuquisaca y
Potosí.
Durante su primer mandato, el gobernante dirigió el país con una
pesada herencia institucional dejada por varios años de
administraciones neoliberales desde que la democracia se reinició en
octubre de 1982, tras casi dos décadas de violentos regímenes
dictatoriales.
El gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS) fue el único
instrumento político que puso a la población ante la disyuntiva de
optar por una propuesta de cambio real o retornar a un pasado
marcado por la marginación y el sometimiento a intereses foraneos.
Los dígitos en las elecciones de diciembre último indican que los
bolivianos prefirieron la soberanía, la esperanza y la dignidad.
La victoria en las urnas permitió al MAS ganar dos tercios en el
Senado, al obtener 26 de los 36 curules, mientras en diputados
(Cámara Baja) ganó 88 de los 130 escaños.
Sobre la composición de la Asamblea Legislativa Plurinacional,
que sustituye al Congreso Nacional, Morales destacó su
heterogeneidad, pues por primera vez existe representación de
comunidades afrobolivianas, chipayas y chiquitanas, entre otras,
típicas del amplio abanico étnico de la nación andina.
"Esa es Bolivia. Ver parlamentarios con sombreros, monteras,
ponchos y guardatojos. Eso antes no estaba expresado ni en el Poder
Ejecutivo ni en el Legislativo", enfatizó el dignatario de origen
aimara.
El dominio del oficialismo es mayoritario en ambas instancias
parlamentarias que conforman la Asamblea.
La instalación del nuevo gobierno tienes lugar en un escenario de
definiciones históricas y en el marco de un proceso político que
enfrentó a una oposición de derechas dispersa en sus propuestas pero
unida en la defensa del viejo aparato neoliberal.
Ahora corresponde definir las primeras leyes que sancionará el
Ejecutivo con el fin de implementar la Constitución Política del
Estado.
La ceremonia de investidura de Morales fue presenciada por los
mandatarios de Chile, Michelle Bachelet; de Venezuela, Hugo Chávez,
de Ecuador, Rafael Correa; de Paraguay, Fernando Lugo, de la
República Árabe Saharaui, Mohamed Abdelaziz, y el vicepresidente de
Cuba, Ramiro Valdés.
También acompañaron a reelecto gobernante, el vicepresidente de
Colombia Francisco Santos; el príncipe de Asturias, Felipe de
Borbón, y el político peruano Ollanta Humala, entre otras
personalidades y delegaciones diplomáticas.
De igual forma, miles de bolivianos e integrantes de
organizaciones indígenas y movimiento sociales de varios países,
presenciaron la ceremonia a través de pantallas gigantes situadas en
diferentes puntos de la céntrica plaza Murillo, frente a la sede de
la Asamblea Legislativa Plurinacional.