Uno de los principales jefes insurgentes afganos, Gulbudin Hekmatyar,
expresó hoy su disposición de negociar con el Gobierno, aunque
exigió la salida de todas fuerzas de Estados Unidos y la OTAN
ocupantes de esta nación islámica centroasiática.
Esa formulación del ex primer ministro afgano, importante
comandante mujaidin entre 1979 y 1989, responde al pretendido plan
de reconciliación con las fuerzas antigubernamentales esbozado en
Kabul por el presidente Hamid Karzai.
Karzai anunció que propondrá en la Conferencia de Londres sobre
Afganistán un programa de reconciliación con los rebeldes basado en
dinero y trabajo a cambio del abandono de las armas.
Portavoces del partido islámico Hezb-e-Islami, que lidera
Hekmatyar, precisaron a medios informativos que la decisión es que
todas las fuerzas extranjeras deben abandonar Afganistán y un alto
al fuego permanente debe ser decretado.
También, todos los prisioneros deben ser liberados y una
administración interina de un año debe gobernar el país.
Según las fuentes, Hekmatyar, quien participó en la guerra civil
entre 1992 y 1996, está dispuesto a negociar con todas las personas
implicadas en el conflicto en cualquier lugar.
La puerta está abierta, pero -aseguran-, Estados Unidos nos
impone la guerra y no tenemos otra salida que combatir por nuestro
país.