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Gaza encara hoy el recrudecimiento del invierno con una severa
escasez de combustible por causa del bloqueo fronterizo de Israel, a
cuyo gobierno un tribunal de Tel Aviv exigió documentar su política
de acceso al enclave.
El vicepresidente de la Unión de Propietarios de Estaciones de
Gas en esta franja, Mahmoud Al-Khaznadar, afirmó que las autoridades
israelíes permiten como promedio la entrada de 100 toneladas de
combustible cada semana, cuando el mínimo necesario es 300
toneladas.
Al-Khaznadar señaló que las temperaturas han bajado hasta cinco
grados Celsius y el frío parece afectar a miles de palestinos cuyas
casas carecen de calefacción central y a otros que viven en
albergues.
La Franja de Gaza tiene una población estimada en 1,5 millones de
personas, pero muchos palestinos residen en tiendas de campaña o
precarios inmuebles desde que sus casas fueron reducidas a escombros
en los 22 días de bombardeos israelíes al enclave hace justo un año.
Fuentes del movimiento islámico Hamas aseguraron que la carencia
de gas debido al bloqueo, que Israel arreció en junio de 2007,
podría derivar en crisis humanitaria.
De hecho, aguaceros torrenciales recientes agravaron la situación
de quienes viven en tiendas de campaña o casas precarias, a la vez
que algunas familias deben esperar hasta casi un mes para rellenar
los botellones de gas que usan para estufas, calentar agua y
cocinar.
Al-Khaznadar señaló que gran parte del combustible de Gaza entra
desde Egipto a través de túneles subterráneos cavados por los
palestinos para burlar el cerco fronterizo israelí.
Entretanto, la Corte del Distrito de Tel Aviv ordenó al Estado de
Israel presentar documentos relativos a su política de acceso a Gaza
en un plazo de 30 días o explicar porqué se niega a hacerlo, en base
a una denuncia del Centro Legal para la Libertad de Movimiento (Gisha).
Amparada en la ley de Libertad de Información, la entidad israelí
reclamó al Ministerio de Seguridad y al Coordinador de las
Actividades del Gobierno en el Territorio revelar sus políticas
sobre la entrada de alimentos y otras mercancías a la franja.
Según la agencia palestina WAFA, la audiencia del jueves mencionó
un documento llamado Líneas Rojas, que fija los mínimos
nutricionales supuestamente requeridos para la subsistencia de los
residentes en Gaza, como guía de cuánto Israel puede restringir los
suministros.
La demanda fue presentada tras seis meses de fallidos intentos de
Gisha por obtener respuestas de las autoridades israelíes sobre los
criterios para definir mercancías como humanitarias y los
procedimientos para permitir la entrada de insumos a este enclave.