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Empiezan a aparecer en Haití primeras señales de
tímida recuperación

PUERTO PRÍNCIPE, 22 de enero (PL).— La reapertura de algunas oficinas bancarias y el reinicio del suministro de gas son hoy las primeras y tímidas señales de recuperación de Haití, tras el catastrófico terremoto del día 12.

Esos hechos y la distribución, aún con dificultades, de la ayuda comenzó a dar algún alivio a la población, que vive aún el drama de una tragedia que dejó decenas de miles de muertos, 250 mil heridos, un millón sin techo y la capital en ruinas.

El presidente René Preval dijo que el gobierno se encuentra también en un proceso de recuperar el control y para organizar la masiva asistencia internacional llegada tras el sismo.

En tanto, Estados Unidos prosigue reforzando su contingente militar en Haití y para mañana se anunció la llegada de otros cuatro mil soldados, que se sumarán a los casi 12 mil ya desplazados hacia este país.

Preval reconoció a periodistas que la coordinación en la entrega de la asistencia es el tema que más presiona a las autoridades haitianas, pero insistió que esta llegará a la población.

El devastador movimiento telúrico dejó en ruinas el Palacio de Gobierno, la mayoría de las sedes ministeriales y oficinas públicas, pero los miembros del equipo ministerial de Preval lograron sobrevivir.

Prensa Latina constató que los ministros sesionan al aire libre, despachan bajo improvisados toldos o un árbol muy cerca de un pequeño cuartel de la policía judicial donde Preval estableció sus nuevas y precarias oficinas.

Es difícil poder trabajar como antes, pero estamos trabajando para recuperar el control, dijo ayer el Presidente a periodistas, tras recibir a delegaciones extranjeras en el lugar, cercano al aeropuerto.

El primer ministro, Jean-Max Bellerive, reconoció también las dificultades en la entrega rápida de la ayuda a las víctimas del sismo y exhortó a las organizaciones humanitarias a coordinar esfuerzos con el gobierno.

Reporteros internacionales corroboraron que mucha de la masiva ayuda enviada a Haití continúa en almacenes en el aeropuerto internacional, bajo control de las tropas de Estados Unidos.

Los soldados norteamericanos desalojaron ayer de las instalaciones aeroportuarias a los periodistas que se alojaron en el lugar debido a la carencia de hospedajes por la destrucción de la ciudad.

El ministro del Interior, Antoine Bien-Aimé, informó que el gobierno trasladará a unos 400 mil sobrevivientes a campamentos que se prevé ubicar en las afueras de la capital.

Precisó que soldados de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) ya comenzaron las operaciones para el desplazamiento hacia los campamentos, donde esperan ubicar a unas 10 mil personas en cada uno.

Miles de personas volvieron a pasar la noche a la intemperie en parques, jardines y otros espacios abiertos de la ciudad en ruinas, en medio del fétido olor de cuerpos en descomposición entre escombros cercanos.

Grupos de rescate continúan también su angustiosa búsqueda de sobrevivientes 10 días después de la tragedia, cada vez con menos esperanzas.

Algunas excavadoras fueron destinadas a la reapertura de fosas comunes, donde se calcula por parte de las autoridades ya han sido enterradas, sin registro alguno, unos 80 mil cadáveres.

 

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