María del Carmen Barcia, Premio Nacional de Ciencias Sociales, es
una de los dos intelectuales a quienes está dedicada la XIX Feria
Internacional del Libro 2010. Ubicarla en este predio es una
justísima decisión porque para esta mujer, Doctora en Ciencias
Históricas y Profesora Titular de la Universidad de La Habana, andar
entre libros, tanto leyéndolos como haciéndolos, constituye una
actitud ante la vida.
Graduada de Filosofía y Letras, la pasión se le desborda cuando
habla de su labor como pedagoga cuya sensibilidad tanto aporta a su
otra faena, la investigación. Para María del Carmen la vida es una
deuda, tal vez por eso la aprovecha para retribuir con conocimientos
a sus alumnos. Su palabra se hace acompañar de ese ímpetu que
adquiere la persona que se ha entregado toda a la enseñanza.
Para poder conseguir un encuentro con la literatura y leer
novelas preferentemente detectivescas, o con lo escrito por mujeres
en la actualidad, que tanto la apasiona, María del Carmen se ha
trazado la estrategia de no detenerse, "yo me doy cuenta de que me
cuesta trabajo parar, creo que me voy a dar cuenta el día que no
pueda porque me detenga. Yo me levanto y echo a funcionar cuatro
cosas a la vez, estoy trabajando en un proyecto con unos y revisando
lo que hacen los otros y lo hago porque me gusta".
Usted ha confesado sus inclinaciones tempranas por la poesía, las
artes plásticas, incluso estudió arte dramático. Sin embargo, toda
esa sensibilidad y un indiscutible talento literario parecen haber
encontrado su plena realización en su labor como investigadora y
ensayista¼
La vida lo conduce a uno por caminos que a veces no sospecha y de
joven tienes muchas expectativas. Efectivamente yo estudié arte
dramático muy jovencita y después lo dejé, pero siempre me gustó.
Cuando nosotros estudiábamos, empezaban a regresar los
estudiantes de la alfabetización, nos plantearon que teníamos que
darles clases, y comencé a impartir Ciencias Sociales. Me empezó a
gustar, y terminé escribiendo de Historia e investigando, lo otro
quedó como un sueño.
¿Alguna novedad suya en la Feria?
Un historiador se apoya en muchas investigaciones y no puede por
tanto escribir un libro todos los días. Saldrá Los ilustres
apellidos, negros en La Habana colonial, libro de mucha
investigación que había sacado la editorial Boloña el año pasado. Se
ha hablado mucho de él pero lo tiene muy poca gente; Capas
populares y modernidad en Cuba, que se agotó muy rápido. Se
publicará el que fue premio Casa, La otra familia, con una
edición actualizada, y Una sociedad en crisis.
Mujeres al margen de la historia cuyo editor es Fernando Car,
sí es una novedad. Es un libro con biografía crítica de un
historiador sobre toda la obra del Premio Ciencias Sociales, en este
caso la mía, y una compilación de artículos.
Sin dudas amante de la Historia, Barcia confiesa su pasión por
conocer la vida de la gente y el mundo donde se desenvuelve. "Me
gusta mucho la historia social porque ayuda a tener una visión más
profunda de la sociedad. Reconstruir las relaciones de vida, las
capas y los sectores sociales me parece esencial y es el trasfondo
que puede ayudar a entender la Historia."
Sin embargo, en cuanto a la enseñanza de la materia apunta más
adelante: "No se trata solo de enseñar la Historia, se trata de qué
Historia se enseña y de cómo se enseña. No se puede dar por causas y
consecuencias, para que sea entendida se necesita una preparación
del profesor y una elaboración apropiada del texto. La historia da
la identidad, fomenta valores, pero para eso tiene que ser una
historia muy bien aprendida, impartida y formulada. Siempre insisto
en que hay que escribirla para atrapar al lector. Se debe lograr que
la información académica esté al alcance de cualquiera y no porque
se entienda sino porque no te aburra.
¿Qué encuentra en el magisterio que nunca lo ha abandonado?
Creo que uno tiene que vivir en la sociedad de su tiempo y para
mí es muy importante la relación con los jóvenes, compartir con
ellos, enseñarlos y que el aprendizaje sea recíproco.
Aunque expresa que no puede adelantar el futuro, asegura que un
leitmotiv está presente en todo lo que le falta por hacer: "En todo
lo que haga habrá investigación, de investigaciones todo."